martes, 5 de mayo de 2015

La chispa adecuada


Miro al cielo y los veo a todos. A todos sus fantasmas. Vagando por el mundo sin saber que fue lo que pasó. Y lo que les paso fui yo.

Al principio era algo divertido. Yo era aún un niño y no comprendía el alcance de las cosas. La primera vez que sucedió fue extraña pero la recuerdo tan clara como si hubiera sido ayer. Era la fiesta de cumpleaños de mi amigo Carlos, compañero de la primaria. Todos sus amigos y familiares estábamos celebrando y los niños jugábamos y corríamos por todos lados. Su hermana, Alma, que era un año mas grande que nosotros, nos encerró en un cuarto obscuro a Carlos y a mi. No sabíamos que dentro del closet estaba otro niño con una mascara de lobo listo para asustarnos. Mientras yo intentaba abrir la puerta Carlos le gritaba a su su hermana que nos dejara salir y de pronto que el niño con la mascara sale de su escondite por detrás de nosotros. El miedo y la sorpresa nos hicieron gritar y yo caí al suelo, comencé a temblar y los latidos de mi corazón asemejaban a tambores. El niño escondido se quito la mascara y comenzó a reír ofensivamente. Mi vista se enfoco a la mascara y sentí un flujo de sangre que recorría todo mi cuerpo y explotaba en mi cabeza. Me desmayé. Los papás de Carlos y otros papás corrieron a ver lo que pasaba y vieron dos cosas que no olvidarían nunca: un niño desmayado y otro niño viendo atónito como una de sus manos ardía junto con la mascara de lobo tiradas las dos en el suelo.

La gente le dice "Piroquinesis". Después de ese evento desafortunado, intenté recrearlo en algunas cosas como por ejemplo un pedazo de madera o una revista pero nunca lo logre. necesitaba estar en una situación angustiosa o de peligro para que se "activara". No era como el los comics o en las películas que con solo decir "llamas a mi" o "Shazam" me prendiera fuego y volara o mis ojos ardieran y pulverizara a quien yo quisiera. Eso hubiera estado genial y varios profesores y vecinos habrían desaparecido desde hace mucho tiempo. Mas que controlarlo, aprendí a detenerlo ya que los síntomas antes de que sucediera eran muy dolorosos y con ayuda de controlar la respiración y tratar de no exponerme a emociones fuertes, el problema parecía estar bajo control.
Pero hay situaciones que nunca esperas.
Alana era hermosa y de sonrisa suave. Decía que yo le gustaba por ser tan tranquilo y siempre ir a la segura. Respetuoso y un buen ser humano. Después de casi tres años de novios nos comprometimos y nos casamos. En la iglesia casi provoco una tragedia por el estres que sentía y estuve a punto de incendiar a todos los presentes. Al menos si me quede con las ganas de freír a mi suegra, la cual me odiaba y según ella, no era digno de su hija, quien merecía casarse con un príncipe suizo, rubio, de ojos azules, de dos metros de alto y con mas dinero que ego. Yo era morenito, flacucho, cuatro ojos y con un trabajo medio decente. Alana estaba loca pero al menos no sentía pena por lo que los demás dijeran. o pensaran; al menos en ese tiempo.

Pasaron los años y las cosas como en cualquier relación a veces son buenas y a veces son malas. Una noche Alana y yo discutimos sobre algo poco importante pero nos fuimos enojados a la cama. A la mañana siguiente me apresure para ir al trabajo y salí de casa antes de que ella despertara. Nunca salía a casa para ir a comer pero esta vez decidí ir y arreglar la diferencia de la noche anterior. En el camino compre un ramo de flores y algo de sushi que tanto le gusta a ella. Al llegar a casa, todo fue como en una clásica película de traición. El típico auto desconocido afuera de la casa. El típico hombre que entra y escucha ruidos extraños en la recámara de arriba. La típica escena de su mujer teniendo sexo con su antiguo ex novio que resulta ser rubio, fornido y medio calvo. Lo que no fue típico fue como al principio el ramo de flores que yo llevaba en las manos comenzó a vibrar y a brillar de una manera casi hermosa. El fuego se extendió lentamente hacia la cama y vi con un placer enfermo como los dos cuerpos se retorcían en mi infierno particular. El cuento habría acabado con final feliz si me hubiera detenido en ese momento. El fuego siguió expandiéndose hacia fuera de la casa y algo dentro de mi se dio cuenta que las cosas no iban bien. El dolor en mi cabeza se hacia mas fuerte a tal grado que me hizo doblarme y caer al suelo de rodillas. Las llamas me rodeaban y no veía mas que fuego en cualquier dirección. Sentí una punzada en la nuca que me atravesó la cabeza y grite con tanta fuerza que destroce mis cuerdas vocales. No podía respirar así que intenté salir y casi arrastrándome lo pude lograr. Todo era fuego. El cielo era fuego. Quería pararlo. Deseaba pararlo pero ya no era yo el que tenía el control. Eran mis fracasos, era mi dolor, era mi rencor contra todos lo que avivaba el fuego.

Todo arde. Creo que los mate a todos. Ahora tienen el infierno que bien se merecían.

lunes, 20 de abril de 2015

Solos


Sin lugar a dudas, una de las preguntas que siempre han sido importantes en la historia de la humanidad es la de si estamos solos en el universo; esto es, si existen otros seres, otras razas u otras inteligencias en cualquier otra parte. En la antigüedad, los primeros grupos de humanos pensaban que las estrellas eran "fogatas" de otros humanos que vivían muy lejos y solo el brillo de estas era visible. Hemos avanzado mucho en los últimos cinco mil años y si somos justos, los últimos cien años han sido de un crecimiento exponencial tanto en la cantidad de humanos que habitamos el planeta, así como en el progreso que hemos hecho. Hace cien años no existían aviones y hoy recién una nave espacial hecha por los humanos acaba de abandonar los límites del sistema solar, tenemos varios robots sobre la superficie de Marte y hemos aterrizado una sonda en un cometa en pleno vuelo. Decirlo es sumamente fácil, pero realizar estas cosas suponen un alto grado de conocimiento, de técnica y de ingeniería aplicada. Ahora imaginen lo que pudiera hacer una inteligencia con, digamos, unos cien mil años más avanzada que la nuestra. o quizás un millón de años.
Ciertamente vida en el universo hay a montones, incluso en nuestro sistema solar se presume que debe haber vida microbiana en las lunas de Júpiter y Saturno. Los componentes esenciales de la vida están por todos lados ya que se forman en las estrellas y viajan por todos lados. Pero vida inteligente y capaz de hacer ciencia y tecnología es otra cosa muy distinta. Hasta ahora y a pesar de todas las historias que hay, solo nos hemos encontrado con el más frío y obscuro silencio.
Recién se acaba de dar a conocer un estudio en el cual se informa que, después de una búsqueda en más de cien mil galaxias cercanas, no hay evidencias de civilizaciones super avanzadas. ¿Y qué es una civilización super avanzada? Pues según los científicos, una forma práctica de catalogar a una civilización es por su consumo de energía y la fuente de donde la toman, por ejemplo, la humanidad en su conjunto, tenemos consumos de energía relativamente bajos, pero está creciendo a un ritmo acelerado y esa energía la tomamos de nuestros recursos naturales disponibles en el planeta, tales como petróleo, carbón, gas, madera, agua. De esta forma, estamos en camino de llegar a ser una civilización tipo I, la cual aprovecha todos los recursos de su propio planeta. Una civilización tipo II será aquella que su planeta ya no será suficiente para darle la energía que necesita y entonces recurrirá a su fuente de energía más cercana que será su propia estrella. Cuando el petróleo, el gas y el carbón se acaben aquí en la tierra (cosa que no tardara mucho si tomamos en cuenta la forma en cómo vamos) tendremos que construir cosas para captar la luz del sol de una forma mucho más eficiente que lo que hay ahora. Poner celdas solares será cosa de niños. Para aprovechar correctamente la luz del sol se tendrán que construir "esferas de Dyson" que no es más que una "jaula" o un "anillo" alrededor del sol y transferir la energía captada a la tierra. Se cree que aún nos falta algo de tiempo para llegar a esos niveles de tecnología, pero quizás en unos dos o tres siglos podamos alcanzar ese nivel. Y una civilización tipo III requeriría toda la energía de su galaxia para sobrevivir y obvio que tendría que usar cosas que ni podemos imaginar para proveerse de tal cantidad de energía. Una civilización tipo I es casi imposible de detectar ya que seria "invisible" para encontrar a distancias tan grandes como las que nos separan (por esa razón creo que los cuentos de ovnis y marcianos visitándonos en un poco medio no creíble) pero una civilización II y con mucha más razón una III serian fácilmente localizables ya que su "huella" tecnológica no pasaría desapercibida. 
Imaginen una fogata. Como lo hacían nuestros ancestros. Si se prende una fogata y no hay nadie alrededor la luz de esta fogata será visible desde muy lejos y el calor que genera será proporcional a su tamaño. Ahora imaginen que a esa fogata se acercan cinco hombres (¡bueno, tres hombres y dos mujeres para no discriminar!) y se sientan alrededor de ella. La luz que le llega a un observador lejano será menor, pero si este observador tuviera un instrumento para captar el calor notaría que este se incrementa ya que la presencia de las personas alrededor de la fogata eleva la temperatura. Pues usando una técnica más o menos así, se revisaron cien mil galaxias para ver si había alguna "super civilización" pero no hubo resultados. ¿Esto es bueno o malo para nosotros? Pues depende. Es bueno porque al menos sabemos que no existen cosas como un "imperio galáctico" que pueda querer quedarse con las mujeres de la tierra, mmmm, ejem…digo, que quieran llevarse nuestro oro o nuestra agua. Siendo objetivos, "la estrella de la muerte" sería un juguete para una civilización tipo III.  Y retomando, también es malo, ya que hay dos cosas por las cuales no habría civilizaciones II o III; la primera es porque aún no hay quien haya llegado a esos niveles o la segunda porque se auto destruyeron en el proceso de llegar.
Ser los únicos en el universo es un privilegio que debería asustarnos. No ser los únicos también tendría que ponernos a pensar. Si estamos solos y somos los únicos seres conscientes de su entorno, la responsabilidad que tenemos para con nosotros es abrumadora. En tantos cientos de miles de millones de galaxias y en tanto tiempo que aún espera, estamos tomando un camino muy peligroso y dejando a un lado la oportunidad de decirle al universo que no fue solo buena suerte. El consuelo es que tenemos la capacidad de corregir el camino. Somos seres muy grandes tanto para hacer bien como para hacer mal. Si hay alguien más allá afuera, entonces quizás dejemos esta pesadumbre que nos invade y sea motivo de alcanzar nuestro potencial y ser una mejor especie tanto para nosotros como para todos los que habiten en este cosmos vasto y lleno de sorpresas.

lunes, 13 de abril de 2015

A ti


Te quiero así, egoístamente, solo para mí,
más que todo y más que a nadie, te quiero así.
Para darte todo, para besarte toda, para hundirme en ti.
Sin frenos ni límites, sin espacios y sin excusas, sin miedos ni fantasmas.

Te quiero así, desesperadamente, solo para mí,
para siempre y desde siempre, contundentemente.
Te quiero mía, te quiero cerca y te quiero lejos
te quiero como se quiere en las poesías, en los cuentos, en la vida.

Te quiero así, imposiblemente, amor de fantasía, amor de mentira,
que duele si te tengo y mata por perderte, que muere por verte.
Te quiero así y que más da si te importa, tu desprecio me hace fuerte,
tu insolencia es mi castigo, de lo que tanto había huido.

Te quiero así, profundamente, sin pedirte nada, sin saber de ti,
cómo se quiere a la madre, a la patria, al futuro
cómo se odia al pasado, a la libertad, a tu indiferencia.
cómo se ama a quien solo sabe darte tristeza.

Te quiero así, infinitamente, nunca para mí,
y te extraño como la flor a la primavera, como se extraña Abril en Septiembre,
no quiero esperar a otra, te quiero a ti, ¿por qué solo a ti?
maldita vida, maldita suerte...Te quiero solo a ti.

lunes, 5 de enero de 2015

La noche de Reyes


No había otra noche igual de emocionante y esperada. Mis papás nos mandaban a dormir desde las ocho de la noche y ese día ni se nos ocurría portarnos mal o hacer alguna travesura o resongarle a mamá. Obvio que ella se aprovechaba un poco y nos hacía comernos las verduras o lavar los trastes y tomar un vaso enorme de chocolate con leche, que yo odiaba por sobre todas las cosas, pero ese día me aguantaba ese odio y hasta parecía que me gustaba. Los zapatos limpios desde un día antes y la carta ya repasada unas cien veces para que no hubiera sorpresas de último minuto. Mi hermana y yo solíamos comprar galletas de animalitos en la tienda de "doña Jovita" para dejarles a los reyes y alguna vez llegamos a comprar algo de alfalfa para los caballos y cacahuates para el elefante aunque parecía que no les gustaban mucho porque siempre los encontrábamos intactos a la mañana siguiente. Claro que eso no nos importaba mucho en realidad, ya que lo que nosotros esperábamos eran nuestros juguetes.
En aquel tiempo no eran cosas complicadas. Muñecos de acción, carritos de pedales, pelotas, algo de ropa y una vez hasta una mochila. El mejor año fue una bicicleta. Creo que nunca fue exactamente lo que yo pedía pero de la misma forma nunca quede decepcionado. La magia de la ilusión y de encontrar algo de la noche a la mañana era simplemente exitante. Todos los niños salíamos desde muy temprano a la calle para enseñarles a los demás lo que nos habían traído y haya sido lo que haya sido, todos estábamos contentos y jugábamos hasta que nos cansábamos o hasta que nuestras mamás nos llamaban para comer.
Yo tenía un conflicto muy grande ya que según lo que mi mamá me decía era que si me portaba bien y estudiaba, los reyes me iban a traer muchas cosas y por mas que me esmeraba en esas dos cosas pues siempre eran dos o tres cosas que me traían mientras que al hijo de los vecinos que era un burro y un escuincle muy cabroncito y pedante siempre le traían un montón de cosas y bien bonitas. Cuando pasaba la emoción a los tres o cuatro días siempre le preguntaba a mamá porque era eso y siempre me decía que quizás los reyes se habían equivocado y le dejaron mis juguetes al vecino y yo así de "pero que pendejos, ¿como se pueden equivocar si son magos?" Digo, una vez se puede pasar pero todos los años ya era como mucho.
Al final, uno crece y se da cuenta que los reyes magos en verdad son magos y de los buenos. A veces las cosas no están muy bien (en mi caso, las cosas nunca estuvieron bien en casa, económicamente hablando) pero ellos hacen un super esfuerzo por cumplir con la ilusión de un niño y demostrarle que la magia existe. En no pocos casos, esa ha sido la diferencia entre una vida con valor y una vida tirada a la basura. De igual forma muchos niños no recibirán nada esta noche y muchos otros aparte pasarán hambre, frío o vivirán una situación de conflicto en hospitales, en refugios, en guerras. Y poco o nada podemos hacer al respecto. Aún queriendo, nadie tiene el poder de que las cosas sean como tendrían que ser. Pero lo que si podemos hacer es mantener esa ilusión en nuestros propios niños y si, al igual que yo, no tenemos esa suerte, alimentar nuestra propia ilusión con la magia de la fe, con el poder de la imaginación.
Esta noche los reyes llegarán como siempre a mi casa porque tengo una ilusión en el corazón y aunque parezca muy lejana e infinitamente improbable, me mantiene vivo y me hace ser mejor cada día. Me anima a despertar por las mañanas con la esperanza de encontrar su sonrisa en esas calles frías y quizás si me he portado bien, esa sonrisa sea algún día solo para mi.

viernes, 12 de diciembre de 2014

La cita


Hoy es viernes y hoy tengo una cita.
Tengo una cita con la mujer más hermosa del planeta. Tengo una cita que yo creía nunca sucedería. Una cita con la que soñé tantas noches. Y tengo miedo. miedo de no saber qué decir, de no saber qué me va a decir. Realmente no la conozco. No conozco su historia, su mundo, sus gustos. Pero conozco sus ojos, su pelo, su voz. Y me muero por conocerla más. Tengo una cita y ya me bañé y hasta perfume voy a usar. Llevaré mi camisa bonita y mi carro esta recién lavado, pero no quiero dar una imagen falsa. Simplemente quiero hacer todo bien. Y con el miedo también viene la esperanza. Esperanza de que las cosas sean perfectas, de que yo no sea tan tonto de hacer algo o de decir algo que no le guste, que no le agrade. Tengo la esperanza de que está cita no sea la última.
Hoy es viernes y tengo una cita. quizás no pase nada, quizás solo hablemos de cosas triviales y contenga mis ganas de besarla, mis ganas de estar con ella hasta el fin de los días. Tal vez la cita solo dure unos pocos minutos y para ella sea algo tan normal como cualquier cosa. Podría ser que las cosas sigan siendo como se supone que deberían de ser. Pero no me importa. Yo solo quiero verla, escucharla, sentirla. Después de tanto tiempo de soñar, hoy ese sueño se hace realidad y eso es todo lo que importa.
Hoy es mi cita con ella y para mí, este año ya fue el mejor de toda la vida.

lunes, 1 de diciembre de 2014

11 y 12



- El mundo no siempre ha sido así. Antes de la última gran guerra, existían grandes ciudades y las personas salían y actuaban con una total libertad. Existían las relaciones personales y la gente se podía enamorar de quien quisiera y de la misma forma decirle que no a quien no quisiera. En ese entonces había mucha gente.
- Eso suena muy raro, profesor "CH". ¿Enamorarse? ¿Existió eso alguna vez?
- ¡Por supuesto que sí, 11! El enamoramiento es un proceso químico indispensable para preservar la especie humana. Cuando el humano desarrollo un cerebro más grande que los primates y al dejar a un lado los instintos naturales por un intelecto, la evolución busco una solución "elegante" para preservar los genes humanos. El problema fue que ese mismo intelecto nos llevó cada vez más a ser más violentos y crear armas de destrucción masiva y ciencia que, a la larga, nos llevaron a la extinción virtual.
- ¿Se sabe con certeza cuantos quedamos, profesor "CH"?
- Muy pocos 12. menos de cinco mil humanos. Por eso ustedes son tan importantes, por eso lo que hacemos con ustedes es lo más importante. Cuando nuestros ancestros pensaron que el amor era un problema y pudieron suprimirlo con terapia genética, ahí se acabó nuestra especie. Al desactivar el proceso de enamoramiento del ser humano, las relaciones entre ellos se hicieron cada vez más cortas y menos satisfactorias. Al principio sucedió a un nivel personal pero lo que no tomaron en cuenta fue que lo que pasé en el fondo va escalando hasta llegar a la cima y eso fue lo que paso. Al final, la humanidad no tenía principios morales ni éticos y después de terminar con miles de especies animales y ecosistemas, la guerra entre nosotros era solo cuestión de tiempo. Una guerra sin piedad, sin sentido, sin importar ganar o perder. Al matar el amor hicimos invencible al odio.
- ¿Vamos a morir? Me refiero a 12 y a mí...
- ¡No 11; claro que no! ustedes dos serán nuestra mayor esperanza. Estarán en un proceso aislado el uno del otro en donde nuestros científicos harán que las cosas vuelvan a ser como antes. Su secuencia genética será estudiada y se tratará de hacer en un año lo que a la naturaleza le llevo millones. El amor nacerá en ustedes y serán el inicio de una nueva era para la especie humana. Mañana muy temprano estarán en lugares diferentes y sus recuerdos hasta ahora serán borrados, pero físicamente no sentirán ningún dolor o molestia. la terapia será oculta en los alimentos, en el ambiente, en sus actividades, en sus sueños. Eso sí, estarán solos durante todo ese año, pero al termino volverán a estar juntos. No tengan miedo, nada malo podría sucederles.
- ¿Tendremos nombres reales, Profesor CH?
- Por supuesto que si 12. Pero ya deben dormir porque mañana es el día más importante para todos. ustedes, mis niños, serán los nuevos fundadores de la especie humana. duerman tranquilos y no teman.

El profesor CH era un muy buen mentiroso. No había cinco mil humanos. La verdad es que eran menos de cien. Esos dos niños eran los dos últimos niños en todo el mundo. 11 era la hembra y 12 el macho. y este era el último intento para cambiar lo inevitable.
Los niños durmieron sin saber que habían sido drogados y ahora se secuenciaba su ADN en experimentos desesperados. Se trabajo por separado con cada uno de ellos para que la terapia genética hiciera efecto y se reforzaba con toda una vida llena de conceptos y referencias al amor, a la esperanza, al altruismo. Al principio eran solo conceptos, pero poco a poco las cosas evolucionaban. Se trabajaba muy duro y se analizaban los resultados a cada hora y durante los primeros meses no hubo cambios, pero con 11 sucedió algo extraordinario al sexto mes de trabajo. Sus características femeninas se empezaron a desarrollar. El pelo comenzó a crecer al igual que los senos y las caderas comenzaron a tener un aumento en grasa. Se sentía atraída por el espejo y comenzó a preocuparse por que sus uñas de pies y manos estuvieran cuidadas. Con 12 paso algo similar en el octavo mes. sus niveles de testosterona eran cada vez mayores a lo normal y aprendía poesía con una facilidad sorprendente.
El año se había cumplido y era hora de dejarlos salir. El escenario se preparó con cuidado y todos los sensores estaban a punto para recopilar toda la información. En las ropas de cada uno de ellos había medidores de todo tipo y todas las esperanzas de un pequeño grupo de humanos estaba en esos dos chicos.
El escenario era una pequeña colina con flores y pasto un poco alto, el día era un día normal de verano, el sol brillaba radiante y las nubes y el viento eran perfectos. 11 salió de una cueva y vio maravillada las flores. Corrió por el campo y respiro el aire puro y sintió los rayos del sol en su rostro. Se sintió viva por primera vez en su vida. Daba vueltas sobre sí misma y reía y su risa era encantadora. 12 la observaba desde atrás de un árbol. La veía con miedo, pero a la vez con fascinación. Era como un ángel. Su pelo negro y su piel morena eran hermosas y esa risa sonaba como música. Recordó un poema y sintió el deseo de salir de su escondite y susurrarlo a los oídos de ella. Sus pupilas estaban dilatadas y el ritmo de su corazón estaba acelerado moderadamente.

- ¿¿Hola??
11 volteo sorprendida y vio a 12 como a dos metros de distancia. Lo observo con cuidado, pero no sintió temor. Nunca había visto a un chico, o a otro ser humano, y eso le pareció maravilloso.
- ¡Hola!
- Perdón, pero te estaba viendo y no quise molestarte. Nunca había visto a una chica como tú. Bueno, de hecho, a ninguna chica.
Ella se sonrojo y sonrió.
El ritmo cardíaco de 12 era alto, el de ella también.
- ¿vienes seguido por aquí? - pregunto 12.
- ¡No! es la primera vez, nunca había estado aquí ¿y tú?
- Igual...nunca había estado aquí. Creo que me perdí o me dormí. Oye, ¿Tienes nombre? ¿cómo te llamas?
- ¡Claro que sí, tonto! me llamo Renata...

Los sensores de 12 se salieron de todos los parámetros. Las cámaras captaron un destello en sus ojos que no se había visto en cientos de años. El pequeño grupo de científicos de ambos lados se abrazaron entre ellos y algunos hasta derramaron algunas lágrimas. El profesor CH sonrió y sus cansados ojos observaban las pantallas que indicaban la presencia inequívoca de un bicho que volvería a romper muchos corazones, a crear falsas esperanzas, a noches de llanto, a celos incomprensibles. El amor no es felicidad que dure por siempre, pero al fin y al cabo era lo que le daba sentido a la vida misma. Mientras estaba presente era como estar en el cielo, era sentirse infinito. Era la salvación del mundo.
El profesor CH se levantó lentamente de su asiento en la sala de control, camino lento hacia la salida y solo pudo decir las siguientes palabras, las cuales, sus compañeros no entendieron del todo:

"¡No contaban con mi astucia!"

lunes, 3 de noviembre de 2014

El país de las maravillas


No soy reportero ni periodista, ni siquiera escritor formal; solo escribo cuentos y cosas que poco o mucho pasan en esta torcida y medio desenfadada imaginación mía y podría escribir sobre todo lo malo que ocurre, pero de eso ya mucha gente y muchos medios se encargan; por eso quiero contar una historia que pueda ser distinta. Con su permiso, aquí la dejo:

Cuando Alicia salió del agujero no regreso a los jardines y castillos de Inglaterra ni era rubia con un par de trenzas y zapatos de charol. Despertó en una madrugada fría, esa si como las de Inglaterra en pleno invierno, pero descubrió que su piel antes blanca como la nieve ahora era de un color cobrizo y algo más gruesa, se miró sus manos y las vio descuidadas y sucias, con mugre entre las uñas y sin esa suavidad que recordaba. De pronto sintió un golpe leve a un lado suyo y contempló que no estaba sola; estaba acostada sobre una especie de cama en donde compartía una única cobija toda roída con otras dos extrañas niñas, al parecer más pequeñas que ella. Tenían el pelo negro y las facciones muy toscas, dormían con una ropa algo extraña y rota en algunas partes, pero sus facciones denotaban calma y paz. Miro en derredor suyo y se vio en una choza levantada con adobe y el techo parecía de ramas de árbol. El piso era de tierra compactada y un fogón encendido en una esquina de la casucha daba un poco de calor a las niñas que dormían plácidamente. Alicia se levantó con cuidado y su primera reacción fue la de buscar un espejo, pero no vio ninguno; es más, ni siquiera había un baño. Se quedo un momento extrañada y pensando en qué hacer, cuando escucho a sus espaldas una voz que le hablaba en un lenguaje extraño que al principio no entendió. La señora que le hablaba era también muy morena, de un pelo negro largo y trenzado, gordita y con un extraño rebozo de colores rodeado a su pecho, falda también de colores muy llamativos y descalza. Cerro los ojos como queriendo salir del sueño, pero al volverlos a abrir la señora seguía frente a ella y la veía de una forma extraña; la señora acercó su mano a la frente de Alicia buscando algún tipo de fiebre o enfermedad que hiciera que la niña se quedara como mensa ahí parada sin entender. De repente todo fue tan claro. Cuando Alicia habló, ella misma se sintió extraña. No era el perfecto inglés británico lo que salía por su boca. Sus palabras le sonaban tan raras y guturales, casi como tratar de hablar cuando te estas ahogando. La señora solo la observaba con rareza mientras Alicia hablaba sin ella entender lo que estaba diciendo, pero después de unos pocos segundos las palabras tomaban sentido mágicamente.
- ..."Y entonces desperté y estaba buscando un espejo cuando entro usted"
- Seguro fue por la caída de ayer.
- perdón, ¿Qué dijo?
-¡¡ Ayy escuincla del demonio, ya deja de andar hablándome así tan raro!! Mejor ponte tus chanclas y ayúdame a traer leña antes de que tu padre regrese y nos de nuestros buenos moquetes si no encuentra el café y las tortillas hechas, ándale, ¡¡¡apúrate niña!!!

La señora salió de la choza y Alicia pensó: "¿Qué es una chancla?"

Sin esperar mucho decidió salir y se encontró una espectacular vista de la sierra Mixe Oaxaqueña. El sol saliendo por el oriente, entre las montañas pintadas de verde, mucho verde. Un río se veía a lo lejos y hacia abajo de donde ella estaba se veían varias chozas repartidas en los montes cercanos. No se observaban hombres cerca, solo mujeres con sus ropas tan extrañas y coloridas haciendo cosas de hombres. De varias casitas salían humaredas y el olor de café recién hecho le dibujo una sonrisa en su bello y moreno rostro. A lo lejos vio que la señora con la que había hablado le hacía señas de que fuera con ella y Alicia tomó aire y pensó: "¿A qué hora se aparecerá la reina roja, otra vez?"

lunes, 22 de septiembre de 2014

Irreversible



- ¿Y si te doy un beso, me enamoro?
- Puede ser. Eso depende de ti. Yo no puedo evitarlo; quisiera, pero no puedo. ¿Tú quieres?
- Imagino que sí. Los besos se deben dar a las personas que amas.
- Ajá. Si así fuera este mundo sería eternamente feliz. Tristemente no es así. Tú y yo podríamos darnos mil besos y quizás nunca nos enamoremos y aun así puede ser placentero para ambos, pero...
- ¿Pero qué?
- Pero después vendrán otras cosas, otros sentimientos...añoranza, tristeza, ganas de repetirlo, angustia, puede que celos; no sé, muchas cosas que no serán tan placenteras.
- ¿Te ha pasado antes?
- Muchas veces, sí.
- ¿Y qué has hecho?
- Pues lo que hace todo el mundo. Seguir adelante. Volver a empezar.
- Me imagino que debe doler...
- No tienes idea cuánto.
- ¿Me dolerá?
- En algún punto, sí. Eso es tan seguro como la misma muerte.
- ¿Te volveré a ver? ¿Volveré a estar contigo?
- Como te dije antes, eso depende de ti, no de mí. Yo no existo.
- Entonces besémonos. Tanto que nos ardan los labios. Que nuestras lenguas se enreden hasta ser una sola. En todos los rincones de nuestro cuerpo. En toda la geografía de nuestro ser. Seamos uno solo y que se acabe el mundo.
- ¿Te enamoraras de mi entonces?
- Eso no importa. Siempre lo he estado. Siempre lo estaré.
- Es la desgracia de la vida.
- Entonces vamos a desgraciarnos por siempre, ¿Te late?
- ¡Me late!

lunes, 25 de agosto de 2014

Ella


Hace poco platicaba con alguien sobre el porqué no tengo pareja, novia, susodicha, nalga, querida, amiga o como se diga en estos tiempos. No sé si se requiera alguna razón en especial, pero yo tenía una teoría un poco rara o quizás muy común y es esta: Me fijaba y pensaba que me enamoraba de mujeres de las cuales yo sabía a ciencia cierta que no llegaría a nada y nada quiere decir que no habría una relación así formal, "normal" y eso se llama o al menos yo le llamo "auto chantaje". Esa "teoría" se basa en el tipo de relaciones y el tipo de mujeres que han sido parte de esta historia. Obvio que ellas no tienen la culpa porque en el fondo yo las escogí a ellas y más bien creo que serían las "victimas" de mi temor a la compañía.
El caso es que hay momentos en los que uno llega a ver un poco más allá. No se trata como dicen por ahí de "no esperar nada de nadie" ni cosas de esas porque la verdad es poco menos que imposible. Como seres humanos llenos de emociones, hormonas y pensamientos no podemos no esperar nada, ni futurizar, ni dejar de sentir cosas por alguien. Es normal y es sano, hasta cierto punto. El problema viene cuando le ponemos tantas cosas a esa "persona soñada". Le colgamos nuestra felicidad, nuestro futuro, nuestra vida y la verdad es una carga que nadie puede llevar y que es injusto imponerle a alguien y más cuando decimos que nos gusta o que la queremos.
En el caso de personas como yo, el amor es algo tan diferente a lo que nos venden por la calle, por la televisión, por las revistas, por el cine y por miles de gentes. Si mañana me quedará sin trabajo claro que no sería bonito, pero tampoco sería un desastre, quizás hasta sería bueno porque me sacaría de una zona de confort y me obligaría a buscar nuevas oportunidades o tal vez ser más creativo, pero algo seguro es que no me voy a morir. De igual forma creo que tendría que ser con una pareja o una novia o una esposa. Es muy bonito y llena la vida compartir con alguien especial momentos, situaciones, vida. Pero si por alguna razón esa persona ya no está convencida, ya no quiere estar junto a mi o ya de plano se buscó a otro y está feliz con esa persona pues también está bien porque mi felicidad no depende de ella y la de ella no depende de mí. Yo no aguantaría ni toleraría una infidelidad como hace poco se dio con un conocido comentarista y su esposa. Ok, la querré mucho y lo que quieras, pero o te vas o me voy. Punto. Nadie está para dejarse esas cosas y mucho menos que todo mundo se entere antes que yo. Vemos a la otra persona como mi "posesión, mi trofeo" y nadie me lo quita, aunque no me quiera ni yo lo quiera. Eso es enfermo. Las personas nacimos para buscar la felicidad y la verdad hombres y mujeres sobramos y alguien si querrá ser felices a nuestro lado y comprometerse en serio.
En conclusión; no tengo pareja porque así lo he decidido. Porque no será el destino quien me la ponga enfrente ni la buena fortuna hará mi trabajo. la mujer correcta para mi está ahí. No será cualquier mujer. Tendrá que ser libre para que ella también decida estar a mi lado y yo no seré su felicidad porque ella ya es feliz, pero, al igual que yo, seremos más felices cuando estemos en compañía y cuando haya problemas los resolveremos juntos y si un día se quiere ir con alguien más me lo dirá sin andarse por las ramas porque sabrá que no me dañara y al día siguiente yo seguiré siendo feliz. No me pedirá nada porque lo tendrá todo y yo no le pediré nada porque ya lo tengo todo, pero sabremos darnos todo sin quitarnos nada.
Ella está ahí, de eso estoy seguro. Ella lee estas palabras. Ella ya sueña conmigo, pero aún no lo sabe.

lunes, 11 de agosto de 2014

Tu eres


La sonrisa perfecta que ilumina
La espera que no pesa
el "hola" que me hace el día
la boca que más sensual pronuncia mi nombre
los ojos que besan suave
el pelo que me invita a perderme
las manos que he esperado
los senos que cuidaran mi sueño
el ombligo que besare de rodillas
las piernas que serán mi camino
los muslos en los que dejare la vida.
Tu eres esto.
Tu eres y te espero
Tu eres todo y mucho más.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Palabras


A veces decimos palabras. Y a veces esas palabras lastiman. Podemos decirlas con toda la intención del mundo o a veces salen sin pensar. Esas palabras algunas veces son vacías y algunas otras veces son llenas de odio y de rencor. Cuando se trata de lastimar con las palabras no somos considerados ni benévolos. El ser humano está hecho más para la guerra que para la paz. Nos podemos destrozar diciéndonos nuestras verdades y nuestras maldades en un arrebato de sentirnos poderosos cuando lo que realmente está pasando es que estamos lastimados, heridos, moribundos.
Para lo que no somos nada buenos es para decir lo que queremos, lo que nos gusta, lo que en verdad sentimos. Nos hemos complicado tanto la vida que en estos tiempos ser honesto es pecado mortal. Aprendemos a mentir con tanta facilidad que parece ser una virtud cardinal. Escondemos las verdaderas palabras entre frases rebuscadas y múltiples sentidos con tal de que no sean obvias ni veraces. ¿Qué sería del mundo si decimos las palabras correctas? Decir un "te quiero" cuando lo sentimos o un "me gustas mucho" cuando estamos frente a esa persona especial. Saber decir "No" a tiempo nos ahorraría miles de problemas y "contigo hasta el final" ciertamente no nos haría la vida más fácil, pero si más plena y valiosa. ¿por qué tendría que ser malo decirle a alguien que te gusta y le gustas "quiero tener sexo contigo"? Digo, a nadie nos concibieron por mensaje de texto y es mejor ser sincero y respetuoso que engañar con promesas falsas y palabras huecas. ¿Por qué nos cuesta tanto decir "ya no quiero estar contigo" y seguimos aguantando una situación insostenible y empeorando las cosas?
 Hay tantas cosas que podemos decir correctamente, tales como:

"eres mi vida"
"Hoy no tengo ganas"
"Llévame al cine"
"Que tengas un lindo día"
"Para esa trompita que te voy a comer a besos"
"Si te vas es para siempre"
"No quiero salir contigo, pero gracias"
"Pienso que no estas en lo correcto"
"Hagamos que el "para siempre" funcione entre nosotros"
"Dime la verdad"
"Me siento afortunado de estar contigo"
"Por favor vete"
"No me dejes"
"Quédate conmigo"
"Ya ves, te lo dije"

Seguro ustedes tendrán muchas más sugerencias, pero lo importante es que digamos las cosas como tienen que ser y perdamos el miedo, tal vez algo bueno pasara!

lunes, 28 de julio de 2014

Vega Si o Vega No?


El dilema es este: En la lucha por los derechos de los animales algunas asociaciones civiles han comentado que otra forma de violencia hacia ellos es la producción, comercialización y consumo, y que para proteger y salvar a muchas especies la "solución" es convertirse a Vegano. Así muy rápido y sin entrar en detalles los "veganos" (sería más correcto llamarlos "vegetarianos", ya que "veganos" es un extranjerismo de origen inglés") son aquellas personas que por convicción deciden abstenerse de utilizar y consumir productos de origen animal.
En lo personal estoy a favor de legislar el maltrato animal y luchar porque se prohíban los espectáculos con animales tales como las corridas de toros, los circos, shows marinos, charrerías, peleas de gallos, carreras de caballos, etc. pero ya dejar de comer y hasta de disfrutar de un buen corte de carne, pollo o pescado si es un poco más complicado de asimilar. Los veganos "extremos" argumentan que cualquier persona que consuma productos de origen animal atenta contra ellos y esto me hizo un poco de ruido y decidí investigar un poco. Hagamos un poco de historia. La vida en la tierra es por sí misma ya un milagro de proporciones mayúsculas. Empezando por constantes tan invisibles como lo puede ser la masa del electrón hasta hechos como que tengamos una luna del tamaño que es y pasando por un proceso evolutivo digno de la mejor historia de ciencia ficción, la vida se abrió paso en este planeta. Al principio fue una vida muy simple y todo parece indicar que se desarrolló en las aguas de los mares prehistóricos. En algún momento aparecieron las primeras plantas y empezaron a transformar la atmósfera del planeta, reduciendo considerablemente los niveles de dióxido de carbono, resultado de las constantes erupciones volcánicas, y llenándola de oxígeno. En el mar la lucha por la supervivencia era despiadada y algunos seres se aventuraron a dejar las aguas y abrirse paso a la tierra. Estas especies pudieron evolucionar a insectos, reptiles y su alimento principal fueron las plantas. Las plantas al empezar a sentirse atacadas empezaron a generar mecanismos de defensa y empezaron a crecer hacia arriba, dando forma a los árboles y algunas se defendieron con armas químicas como lo fue la aparición del chile o las espinas. Los árboles propiciaron la aparición de otras especies, las aves y unos insignificantes mamíferos que eran pequeños y vivían escondidos en lo alto de estos. Con la extinción de los dinosaurios, estos mamíferos pudieron florecer al igual que muchas otras especies, a pesar de que junto a los dinosaurios se extinguió el noventa por ciento de todos los seres vivos, plantas incluidas.
El caso es que, de entre todos los mamíferos hubo una especie de simios en África que se encontró de frente con un problema: la sabana. Los pastos elevados y la ausencia de árboles para alimentarse y desplazarse obligo a estos simios a bajar de las ramas y a obtener su alimento de mamíferos que abundaban en la sabana pero que eran difícil de ver porque ellos andaban en cuatro patas y los pastos eran elevados y no veían. Esto los obligo a levantarse sobre sus patas traseras y dejo libre a las manos para poder usarlas de una forma más útil. La caza de animales ha sido desde siempre una necesidad para el ser humano. Debemos entender que en aquellos días la población humana era de unos cuantos y solo se cazaba lo que se necesitaba. Un momento crítico fue el descubrimiento del fuego. Comer carne cruda nos daba la energía necesaria para funcionar como seres, pero requeríamos dientes y uñas muy fuertes y un sistema digestivo grande y muy demandante en energía, particularmente los intestinos humanos primitivos eran de un tamaño enorme, pero eran necesarios porque todo el proceso digestivo era complejo. Cuando el hombre comenzó a cocinar su comida, esto era como "pre digerir" el alimento, lo cual redujo considerablemente el requerimiento de energía a los intestinos y al estómago y después de un tiempo estos fueron reduciendo su tamaño, pero provocando un efecto vital para los humanos; el crecimiento del cerebro. Con este hecho, los humanos crearon herramientas, se protegieron del clima, inventaron el lenguaje y se hicieron sedentarios. Comenzaron a cultivar la tierra y a domesticar animales que anteriormente eran salvajes como los jabalíes que domesticados se convirtieron en cerdos y una especie de búfalo salvaje pasaron a ser vacas y ya con una seguridad alimentaria, el humano se dedicó a hacer cosas más "creativas" y a crecer y crecer y crecer.
Actualmente somos más de siete mil millones de personas en el mundo. Se consumen en promedio sesenta mil millones de kilos de carne (de todos los tipos) al año. Se cuenta con alrededor de mil millones de vacas. Y con todo lo impresionante que son estos números no nos damos abasto. Se pronostica que para el año 2050 no habrá producción de animales que alcance para satisfacer el consumo humano y esto provocará crisis en países que no tengan los recursos ya que la carne se convertirá en un producto escaso y caro. Ahora vamos a la producción agrícola. El país que más produce son los Estados Unidos y solo utilizan el 16% de la superficie total de su país. Recordemos que en planeta llamado incorrectamente "Tierra" es en un setenta por ciento agua y para acabarla de fregar, es agua salada. De la superficie nos encontramos con desiertos, con zonas heladas o zonas no aptas para cultivo tales como cadenas montañosas o lagos. El país que más produce en relación a su superficie es Ucrania y todo mundo sabe lo que está pasando ahí en estos momentos; ya lo ven, nada es casual. ¡¡¡Ucrania cuando pertenecía a la URSS contribuía con la mitad de toda la producción agrícola!!!
Vamos a suponer que hoy se escapa un virus de algún laboratorio y hace que toda la humanidad deje de comer carne y derivados de cualquier tipo (pollo, res, pescado, cerdo). Las implicaciones económicas de entrada serían catastróficas. Millones de humanos se quedarían sin trabajo, millones de recursos se perderían y millones de vidas se verían gravemente amenazadas. Imaginen simplemente la industria restaurantera morirse de un día para otro. Pero obvió que al no poder comer carne pues todos nos iríamos a lo que queda, los vegetales. la demanda sería tan impresionante e imposible que subirían a precios exorbitantes en donde los países productores tendrían en control total de la humanidad (¿se acuerdan quien es el mayor productor agrícola, ¿verdad? Ya ven, nada es casual), para que los alimentos crezcan en la tierra hace falta agua, mucha agua y solo el tres por ciento es apta así que las guerras serían por agua. Pero el gusto les duraría poco ya que se tendría que expandir las superficies cultivables del planeta y terminaríamos por desaparecer a los bosques y selvas lo cual implicaría un cambio climático a niveles apocalípticos y eso sin tomar en cuenta que las plagas de insectos se elevarían exponencialmente terminando todo en una extinción de la raza humana, lo cual, efectivamente, tampoco ayudo a los animales porque al consumir todos los recursos los primeros en morir serían las vacas, ya que consumen mucho pastizal durante al menos dos años para ser productiva y como ya no la podemos comer pues lo que la vaca se comía en pastizal se cambió para hacer crecer maíz o trigo y pues se murieron la vaquitas. Y bueno, con el cambio climático tan radical, aparte de irnos nosotros pues nos llevaríamos entre las patas al menos a todas las especies terrestres. En todo caso, los únicos que ganarían serían los insectos, los cuales han estado y estarán aquí yo creo que siempre.
Actualmente solo el uno por ciento de la humanidad es "Vegana" y yo creo, sin pretender ofender a nadie, que es una moda más que un estilo de vida. Algunas religiones como el budismo si lo practican como estilo de vida y está bien, pero en las sociedades occidentales donde los valores están escasos, por no decir desaparecidos, la gente busca aferrarse a algo y prueba distintas cosas, entre ellas el "veganismo" solo por un tiempo y cuando ya se aburren regresan a sus hábitos de siempre. Como lo comentaba arriba, cazar fue necesario para el humano. Lo que no se vale es maltratar o matar a los animales por diversión, para entretenimiento o por hacer dinero. Eso no es natural y tampoco es moral. los veganos dicen que se tortura al animal cuando se sacrifica en los mataderos y rastros y es cierto. Se experimenta con ellos en las industrias farmacéutica y cosmética y es cierto. Incluso buscarle "novio o novia" a tu perrito de raza para vender a los cachorros es aberrante. Y no lo justifico ni lo acepto, pero el que me gusten los tacos al pastor no me hace cómplice de las injusticias que otros hacen. Me da tristeza ver los camiones donde llevan a los puerquitos todos apretados, asoleados y sucios, pero no puedo cerrármele al tráiler y bajar a madrazos al chofer y liberar a los puerquitos, bueno, igual y si puedo, pero ¿qué caso tendría? A mí me entambarían e igual los puerquitos van al matadero.
El problema real es que somos muchos humanos. Antes se mataba a un animal y se le hacía todo un ritual agradeciéndole su existencia y su muerte para poder darnos alimento. Hoy esto ni siquiera es pensable. Los intereses económicos y sociales son monstruosos y poderosos y quizás en el futuro a largo plazo se encuentren soluciones que no sean tan inhumanas, pero hoy por hoy si queremos ayudar a los animalitos tenemos que enfocarnos a otros aspectos, a otras batallas y dejar algunas otras para después. La otra opción es reducir la población humana. Drásticamente. A no más del cinco por ciento de lo que actualmente es. No este padre, ¿verdad?

lunes, 14 de julio de 2014

El otro Cielo


Cuando era niño mi mamá me contaba sobre el cielo y el infierno. me decía que si me portaba bien y si me comía todas las verduras y hacía mi tarea y era buen niño, cuando muriera me iría al cielo. En aquel tiempo las "ventajas" de irte al cielo no eran muy claras; por ejemplo, vivir siempre feliz creo que fue la única que pudo enumerar mi mamá. En cambio, si me portaba mal y no me comía las verduras y si era muy travieso y no me dormía temprano me iba a ir al infierno y ahí si la cosa se ponía muy fea. En el infierno había un señor que se llamaba "diablo", que nunca se bañaba, era rojo y tenía cuernos en la cabeza, y que era muy malo y ahí, en el infierno, siempre había fuego y muchas cucarachas. Yo con eso me apanicaba ya que mi experiencia con las cucarachas siempre ha sido "complicada" y más que el fuego y todo lo demás, eran las cucarachas lo que me tenía entre la espada y la pared.
Cuando crecí fui descubriendo que eso del cielo y el infierno no era muy del todo "cierto". Por ejemplo, en el infierno "estaban" todas las mujeres "malas" y yo siempre tuve debilidad hacía ellas; para mí, las mujeres "malas" eran las más divertidas y las más guapas. También al infierno todas las personas ricas se iban a ir y el cielo, según mi mamá, solo sería para los pobres. - ¿entonces para que tendría que estudiar y trabajar, mamá? - le pregunté un día. Ese día me quede sin postre. O sea, en el cielo la gente era pobre y todos se portaban bien y nadie hacía travesuras; eso no era ser feliz; al menos no aquí. Quizás en China o en la India o en África donde hay muchos pobres y cuando salen en la tele se ven sonrientes, sin tener que comer y sin ropa, pero sonrientes. El cielo no me gustaba mucho.
En mi adolescencia alguien me explico que todo eso del cielo y el infierno no era más que una "metáfora" y que realmente las cosas no eran tal como nos la contaban, el chiste de todo era ser buenas personas y tratar de salir adelante. En el mundo había gente buena y gente mala y con el pasar de los años he descubierto que la proporción es de diez a uno. A favor de la gente mala. Y lo peor de todo es que la gente mala se "disfraza" de gente buena y te hacen creer en ellos y cuando todo parece estar muy bien, ¡Tómala! te ensartan sin piedad y sin vaselina. Ahora me imaginaba un infierno del tamaño de la ciudad de México, así enorme y caótico y el cielo del tamaño de un ranchito, así solo y abandonado. Pero toda mi vida ha sido de elegir mal y estar con los perdedores, por eso yo creo que le voy al "Cruz azul", pero no es tan malo porque solamente perdemos en las finales.
Entonces el cielo seguía sin convencerme. ¡Toda la diversión está en el infierno! Si tienes un problema legal, ¡Todos los abogados están en el infierno! Si te gusta el metal ¡Todos los metaleros nos vamos al infierno! si te la pasas "chocando los carritos" con la vecina, ¡Los dos al infierno! Si te gusta la comida, la bebida, la fumada, la mota o los videojuegos ¡Derechito al infierno!  ¿Pues de que se trata? ¿De ser virgen, flaco, pobre, desnutrido y amargado? Eso no es ser feliz. Y bueno, no concibo la felicidad sin un poco de buen rock y una bella mujer a tu lado. Y una PlayStation con su respectiva pantalla de 80 pulgadas y un buen sonido.
Un día tuve un gatito y lo quise mucho. Duro conmigo como dos años y una noche como todas las demás noches, salió a jugar y a parrandear con los de su misma especie. Por la mañana esperaba verlo como todas las mañanas, en la puerta de la casa, esperando a que le dejara entrar y pasar el resto del día dormido, soñando en las travesuras que hizo la noche anterior. No lo encontré y pensé que a lo mejor se había encontrado a una linda gatita y andaba "perpetuando la especie", así que me fui a trabajar. Regresé a la casa a la hora de la comida y baje del carro y al momento de abrir la puerta, escuche un maullido que venía de la calle. me volteé y no vi nada, pero el gatito volvió a maullar y lo pude ubicar abajo del coche del vecino de enfrente. Mi gato estaba herido. Lo lleve al veterinario y me dijo que un perro lo había mordido y las mordidas le habían perforado un pulmón y la columna vertebral. El gatito estaba sufriendo mucho y me dijo que lo mejor era "dormirlo". La decisión siempre es difícil, pero era lo mejor. Me dio dos minutos para despedirme. Yo creo que el dolor que tenía mi gato era insoportable pero no se quejaba, me miro con tanto amor y en sus ojos pude ver lo feliz que había sido y entendí que él sabía que ese era nuestro último momento juntos. Me dio las gracias a su forma, lo acaricie y le dije que era mi gatito favorito y que nunca lo olvidaría. Mis lágrimas se me escaparon y lo besé y me despedí. Entonces pensé en el cielo y supe que mi gatito no podía ir a otro lugar más que a ese. Un lugar donde él pudiera ser feliz, salir a hacer travesuras con millones de otros gatitos por las noches y cuando ya todos se cansarán amanecería y todos dormirían en una caja de cartón con muchos trapos como a ellos les gusta y luego despertarían y se tirarían al sol durante unos minutos y regresarían a dormir para luego volver a despertar, comer e ir a su arenero a tirar lo que no sirve y estar listos para la noche. En el cielo de los gatos no habría perros que los atacarán, más bien habría perros que serían sus amigos y todos jugarían felices. En el cielo de los gatos y de los perros también habría pajaritos, ratones, peces, vacas, cerditos, jirafas, delfines y hasta dinosaurios. Todos vivirían felices y en paz. El único animal que está prohibido es el hombre, porque el hombre tiene su propio cielo que en verdad es su propio infierno.
Al final de cada día no sé si hice las cosas bien o las cosas mal, eso lo decidirá alguien más. Ahora entiendo que no existe ni cielo ni infierno, lo único que hay es lo que hay. Si al final de todo este corto viaje me dijeran que hice las cosas bien y que puedo elegir a donde ir, sin pensarlo pediría ser el primero el en otro cielo. En el cielo a dónde van los seres que realmente te quieren como eres y por lo que eres. El cielo de las mascotas.