A todos los que quieran saber mi tragedia se las voy a contar...
Me enamoré de la mujer más bella.
la idealice, la santifiqué, todo le di.
Mi tiempo, mi atención, mi dinero, mi lealtad, mi ser.
Y solo se burló, tomó lo que quiso y me abandono como a un perro.
Me dijo "Yo no te lo pedí".
burlándose, regodeándose, sintiéndose una diosa.
Una cara hermosa y un cuerpo de diosa me hicieron caer.
La botella estaba muy a mi alcance. La tomé, la rompí.
La sangre y la rabia llenaban mis ojos. El dolor y el despecho me dieron la fuerza.
Era tan bella y su cuerpo yacía frio frente a mi, en silencio, por fin.
La gente alrededor gritaba, corría, me señalaban.
Saqué la botella rota de su cráneo y la volví a clavar en mi cuello.
Ya no más mentiras, no más burlas, no más engaños, no más amor, no más decepción.
Qué de raro tiene que me este muriendo por una mujer.

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