lunes, 22 de septiembre de 2014

Irreversible

BY Ricardo Ayala No comments



- ¿Y si te doy un beso, me enamoro?
- Puede ser. Eso depende de ti. Yo no puedo evitarlo; quisiera pero no puedo. ¿Tu quieres?
- Imagino que si. Los besos se deben dar a las personas que amas.
- Ajá. Si así fuera este mundo sería eternamente feliz. Tristemente no es así. Tu y yo podríamos darnos mil besos y quizás nunca nos enamoremos y aún así puede ser placentero para ambos pero...
- ¿Pero qué?
- Pero después vendrán otras cosas, otros sentimientos...añoranza, tristeza, ganas de repetirlo, angustia, puede que celos; no sé, muchas cosas que no serán tan placenteras.
- ¿Te ha pasado antes?
- Muchas veces, si.
- ¿Y qué has hecho?
- Pues lo que hace todo el mundo. Seguir adelante. Volver a empezar.
- Me imagino que debe doler...
- No tienes idea cuanto.
- ¿Me dolerá?
- En algún punto, sí. Eso es tan seguro como la misma muerte.
- ¿Te volveré a ver? ¿Volveré a estar contigo?
- Como te dije antes, eso depende de ti,no de mi. Yo no existo.
- Entonces besémonos. Tanto que nos ardan los labios. Que nuestras lenguas se enreden hasta ser una sola. En todos los rincones de nuestro cuerpo. En toda la geografía de nuestro ser. Seamos uno solo y que se acabe el mundo.
- ¿Te enamoraras de mi entonces?
- Eso no importa. Siempre lo he estado. Siempre lo estaré.
- Es la desgracia de la vida.
- Entonces vamos a desgraciarnos por siempre, ¿Te late?
- ¡Me late!