miércoles, 18 de noviembre de 2015

El concordia. Parte 1

BY Ricardo Ayala No comments



Yo solía ser no creyente, Ateo pues. Mi vida siempre ha sido como la marea y nunca conocí algo que me estremeciera la piel. Hasta ese día.

La concordia era un lugar que cerraba en las mañanas. Los clientes frecuentes como yo ya eramos parte de una familia muy singular. El sitio no era muy grande que digamos. Tenía una barra muy elegante en madera barnizada y con grabados tallados a mano. El cantinero se llamaba "Jesús" y era de Veracruz. Yo le decía "el jarocho"; bueno, yo y casi todo el mundo. El a mi me decía "catrincito" aunque nunca le pregunte en realidad el porque de ese apodo. Como cualquier cliente de estos lugares, llegué ahí por una necesidad muy específica: olvidar la soledad. La gente piensa que las "casas de citas" son lugares morbosos y pecaminosos y tienen razón pero la verdad es que los verdaderos clientes vamos ahí por muchas cosas pero todos tenemos una en común y es la de no sentirnos solos. Puedes estar casado, con una pareja o con muchas parejas pero si no hay un vínculo verdadero siempre te sentirás solo y en algún punto de nuestras vidas siempre nos sentimos así. Y el concordia era nuestra forma de distraer a la soledad.
Una noche pasadas las diez llegué y me senté en la lujosa barra esperando a que mi amigo "el jarocho"  me diera la bienvenida.
- Ese mi catrincito! Qué milagro cabrón! Pensé que ya te habías casado.
- No mi jarocho, toco madera! ya sabes esto del pinche trabajo que tengo. Nunca estas en casa pero cuando se puede ya sabes que venimos a pasar lista.
- Eso es mi catrin! ¿Te sirvo lo de siempre o ya te hiciste hombre?
- Lo de siempre, ya sabes...Tengo complejo de Peter Pan-  Obvio el no sabía que era eso pero disimulo que sabía.
- Ok! trabaja una malteada de plátano en las rocas sin hielo- Se rió tan fuerte que varios tipos en la barra voltearon a verlo primero a él y luego a mi con una sonrisa de sorna.
Por supuesto que no me preparo una malteada de plátano pero si una deliciosa y congelada coca cola; eso si, sin hielos. La dejo frente a mi y salio hacia el otro lado de la barra a atender a alguien mas. Me di la vuelta con la coca en mano para ver la actividad que se producía en ese momento. La zona de "estar" era amplia y había como diez o doce mesas pequeñas y cada mesa tenía un par de sillones rojos muy cómodos y elegantes. La mesita era de madera de igual forma muy elegante y tenía un florero con dos claveles, uno rojo y uno blanco, un cenicero y un par de servilletas. Las mesitas formaban un "caminito" para una pasarela a nivel de piso pero que estaba perfectamente iluminada con luces en el suelo y que en ese momento estaba sin actividad. había clientes en cuatro o cinco mesitas con alguna chica y otras dos o tres con solo el cliente. Debo decir que las chicas que trabajaban ahí eran todas hermosas y había por supuesto, para todos los gustos. Algunas eran altas, otras bajitas, algunas rubias, otras morenas, algunas exuberantes, otras no tanto; pero hermosas todas. Cualquiera para salir un domingo y sentirse el rey de la montaña. Identifiqué a dos de ellas que estaban con los clientes y que yo conocía de visitas pasadas. Eran buenas en lo que hacían y no había poder humano que te protegiera de caer en sus encantos. Su trabajo era venderte ilusiones, lujuria, pecado, sexo; no más. Había tipos que perdían fortunas para conquistar a una mujer del "concordia". Otros perdían sus matrimonios o sus familias o todo junto. Las únicas que ganaban eran ellas. Después de dejarlos en la calle y que no tenían mas que ofrecer, simplemente lo cambiaban por otro y listo. Problema resuelto. Nunca supe de alguna de ellas que se hubiera "enamorado" de un cliente; al menos no de verdad.
- ¿como vas mi catrín?- me pregunto el jarocho sacandome de mi letargo.
No le había dado ni un trago a mi coca, me voltee a la barra.
- Todo bien...oye, ¿es mi imaginación o esto esta muy tranquilo? ¿A pasado algo en mi ausencia?
- Ahhh! hijole mi catrín! Es que es cierto! no has venido ultimamente! Te espera una gran sorpresa en un rato mas. Su show comienza a las once en punto y no te voy a decir mas para dejarte picado.
- ¿El show de quien, o como?- Pregunté.
- Tú espera y verás. Vas a empañar esos lentes! Te lo jura Jesús de Veracruz!!

Volvió a irse al otro lado de la barra y las mesas que estaban solas comenzaron a ocuparse y entonces me di cuenta de algo que no había visto. En la parte de hasta mero atrás habían puesto algo así como un "palco". Era un área que sobresalía como medio metro por encima del suelo y era mas grande que las mesitas normales. En lugar de las cómodas sillas había un sillón en forma de semicirculo que a la distancia parecía de piel muy fina. el acceso estaba cerrado por un cordón de terciopelo rojo y frente al sillón una mesa que parecía de cristal muy fino con solamente un cenicero puesto; o al menos eso era lo que yo alcanzaba a ver. La persona que esperaban debía ser un político o un actor famoso ya que ese privilegio no debió haber sido nada barato.
Bebí mi vaso de coca cola y en unos cuantos minutos las mesas estaban llenas y el palco de honor aún seguía solo. Faltaban diez minutos para las once cuando sentí un olor a no se qué pero era muy agradable. Perfume fino. Se llamaba Leticia. No muy alta ni muy exuberante pero bella como pocas. De tez clara, ojos grandes y de un castaño claro, pelo negro, corto, de talle perfecto y con un vestido azul marino entallado que no dejaba nada a la imaginación.
- Hola catrín. Pensé que ya no volverías por acá, ¿donde andabas corazón?
Para ellas todos los clientes eran "mi amor", "corazón", "cariño" o algo parecido, aunque Leticia y yo no nos eramos extraños y de vez en vez solíamos platicar y lograba hacer que la invitará un par de copas.
- Hola Lety! Como siempre te ves espectacular. Oye ¿van a tener show o que pasa aquí?
- Si me invitas una copa te acompaño para verlo juntos, ¿que dices?
- Hecho! Jarocho!! Lo que la dama acostumbre, por favor!
En ese instante aparecieron dos tipos de seguridad del concordia y verificaron que el palco estuviera en perfecto estado y se retiraron de la misma forma en como habían aparecido. Un minuto después entro un tipo muy alto, imagino de un metro noventa, vestido como James Bond; o sea, traje blanco, camisa negra, corbatín blanco, zapatos de charol que brillaban mas que una estrella y un pañuelo rojo en el traje. Usaba lentes obscuros y de inmediato pensé "este tipo es narco o narco". Pero el buen gusto en su forma de vestir y el hecho de que iba completamente solo me hicieron dudar de mi primera impresión. No era fornido pero tampoco delgado, mas bien parecía como si lo hubieran mandado hacer. Su pelo negro y lacio estaba peinado para atrás y debió haberse acabado el botecito del gel ya que brillaba solo un poco menos que sus zapatos. Todos los que estábamos ahí guardamos silencio y hasta que el tomo asiento en el confortable sillón, así como que pudimos tener permiso para volver a respirar.
- ¿Y ese tipo quién es?- Le pregunté a Leticia.
- Es un cliente nuevo. Solo viene el día en que "Ella" hace su show.
Normalmente las mujeres suelen ser muy crueles entre ellas mismas y más aún en estos lugares pero por la forma en que Leticia dijo esas palabras pude notar un sentimiento de admiración pero a la vez de odio y de desconsuelo.
Volví mi mirada al palco y un par de meseros le acercaron una botella de vino y una caja de puros. El tipo tomo un puro, lo cortaron y lo encendieron y los meseros volvieron a desaparecer. En ese instante las luces ya de por si de baja intensidad se atenuaron un poco mas y una música extraña, algo así como de medio oriente, comenzó a sonar. Era la hora del show.
Las luces de la pasarela se iluminaron un poco y por el extremo de la derecha apareció algo que era un verdadero ángel encarnado en mujer. He tenido la suerte de conocer y hasta de estar con mujeres muy bellas pero la chica que apareció ahí, esa noche, en el concordia, era punto y aparte. La mujer mas hermosa que podré conocer en mil vidas estaba frente a mi. A unos cuantos pasos. Los ojos de todos los presentes, hombres y mujeres por igual, no podían dejar de observarla. Era rubia, de pelo largo y enmarañado hasta un poco arriba de la cintura. Su piel blanca era...era perfecta. No era totalmente blanca como las mujeres nórdicas pero tampoco era blanca pálida. Era una piel blanca pero no tan blanca que era, bueno, perfecta. No se si me entiendan. Media alrededor de un metro ochenta y su cuerpo era simplemente perfecto. Sus piernas eran largas, inmensamente largas y esculturalmente cinceladas. Miguel Ángel no habría hecho trabajo tan perfecto en esas piernas. Su talle, sus senos, sus caderas; todo en perfecta proporción áurea. Ojos verdes y labios carnosos, nariz natural hecha a la perfección y mejillas infladitas que solo hacían que murieras por ver ese rostro cada maldita mañana del resto de tu vida. Sus movimientos al compás de la música eran hipnotizantes y su vestido color plata tan pegado a su perfecto cuerpo parecía pintado a mano.
Volví a respirar cuando note que todos estaban en estado de shock. Mire al hombre del palco y parecía igual o peor que todos los demás. Sus lentes obscuros no dejaban ver la expresión de su mirada pero hubiera apostado mi brazo izquierdo a que estaba haciendo viscos. Me gire un poco para ver la expresión de Leticia y estaba sin moverse, sus pupilas dilatadas eran indicio de la profunda envidia y admiración que sentía por la mujer de la pasarela. Volteé para mirar si el jarocho con todo su camino recorrido y valemadrismo ante la vida, era inmune a esa mujer pero no; ahí estaba él sin poder siquiera moverse, con un vaso el la mano derecha y sirviendo una cerveza que ya estaba desbordando el vaso. Su mirada perdida era de lujuria en un cuarenta por ciento y de total amor en sesenta por ciento.
 Como lo mencione al principio, yo solía ser no creyente, ateo pues.Pero esa noche comprobe que Dios si existía. Y que nos odiaba profundamente.

Continuará...

lunes, 9 de noviembre de 2015

Cupido y yo

BY Ricardo Ayala No comments



 La relación con mi cupido a lo largo de toda mi vida ha sido, digamos, "extraña". Y digo "mi cupido" porque pienso que todos tenemos uno distinto de los demás; algo asi como cada quien tiene su ángel de la guarda. Al principio pensaba que el cupido que me había tocado era medio pendejo pero con el pasar de los años he conocido gente a la que en verdad les tocaron cupidos extremadamente pendejos, así que creo que no puedo quejarme mucho de la pendejez de mi cupido. Creo que debe ser un requisito escencial ser pendejo para ser cupido, así como lo son ser ciego y ser gordo.
  Algo que debo de decir en favor de mi cupido es que siempre ha tenido buen gusto, cruel, pero buen gusto al fin y al cabo. Eso de que te enamores de mujeres que son como mínimo "casi imposibles" a "super imposibles" no esta nada padre. Y claro que algo que podría ayudar un poco sería el hecho de que yo fuera algo asi como un super galán pero la triste realidad es que no lo soy, al menos no para los estandares de ahora. Y aún así, creo que no me ha ido tan mal pero no gracias a mi cupido. Si he logrado algo ha sido por esfuerzo propio y quizas alguna vez ayudado por circunstancias muy raras que ni yo he comprendido bien a bien. Tal vez aquella niña de los ojos azules solo me hizo caso para ver que se sentía salir con alguien morenito o aquella chica que utilizaba su corazón para congelar gansitos pensó que era buena idea congelarme a mi. Ahora que lo de la bailarina exotica tengo que aclarar que si sé que paso pero prefiero no contarlo. Otro caso chistoso fue el de la colombiana que quería legalizarse y me vio como trampolín para ser mexicana; lástima que la caché en la mentira y todo gracias al "facebook". Mi cupido sera pendejo pero yo no lo soy...tanto.
  Hubo un tiempo en que esas flechas que traen todos los cupidos y que están impregnadas del veneno mas mortal conocido por el hombre, parecían ya no surtir efecto en mi. Mi cuerpo después de tanta vapuleada y madrizas indiscriminadas desarrollo antídotos para el amor. O eso creía. El maldito gordo yo creo que se enojo al verme tan feliz y como todos los cupidos llevan clases de química organica avanzada y un taller de "vudu para dummies" hizo mas potente el veneno de sus flechas y para mi buena fortuna o para mi desgracia (todo es cuestíon de perspectiva) surtio un efecto poderoso y de muy larga duración. Lo bueno es que siguio con el buen gusto y hasta puedo decir que ahora si se lucio. Escogio a una mujer bella, inteligente y para fines practicos, perfecta. Lo malo es que esta dentro de la categoria de "super imposibles". Ya me ha mandado de vacaciones con todo pagado a la "friendzone" y no una sino dos veces pero siendo sincero no me importa mucho; digo, eso me convierte automáticamente en el presidente constitucional de la friendzone por toda la eternidad y tengo pensado cobrar muchos impuestos pero esa historia la contaré en otro momento. El caso es que a pesar de que mi cupido es pendejo y cruel y que no me tiene en muy buena estima, tengo que agradecerle por haber hecho el milagro mas grande que puede existir en la vida de cualquier ser humano. Hoy amo a una persona que sé no podra hacer lo mismo por mi y sabiendolo aún asi la sigo adorando. Los momentos que paso a su lado me hacen inmensamente feliz y verla reir, ver su cabello, ver su seguridad hacen que me sienta dichoso. El amor en tiempos de las redes sociales, del buen fin y de los smartphones se esta volviendo cada vez mas escaso, cada vez menos. No sé si algún día desaparecera del todo pero en mi ha surtido un efecto que me impulsa a ser mejor como persona aún en contra de mi propia voluntad. Eva es el nombre que trae grabado la flecha que me atraveso el corazón, es el nombre de mi veneno, de mi kriptonita. De mi bendición.
  La leyenda cuenta que cupido trae dos tipos de flechas, unas con la punta de oro que hacen que te enamores y otras con punta de plomo que hacen que olvides. Prefiero mil veces sufrir por amor que aceptar el olvido. Y tengo una certeza: Mi cupido es tan pendejo que seguro perdio las flechas con punta de plomo.
  Se parece a mi.

miércoles, 21 de octubre de 2015

El día de vuelta

BY Ricardo Ayala No comments


 Y por fin llego el día. El azul del cielo, las blancas nubes y la suave brisa predecían lo perfecto de nuestro encuentro. Después de tanto esperar.
  Te compré un ramo de las rosas mas rojas y olorosas de la florería. Me puse zapatos por primera vez desde el día de mi graduación de la ingeniería y los limpie y lustre hasta que brillarán mas que una estrella; no me siento muy cómodo pero a tí te gusta verme así. Era el día de vuelta, el día que volvería a verte.
  Pero nunca llegaste. Mire el calendario. Culpe al reloj. Maldecí al destino. De todas forma jamás te volví a ver. Algunas lágrimas brotaron de mis ojos y entendí que estaba bien. El frió no me era ajeno. Todo estaba en su lugar.
  Hay historias que tienen que contarse en el silencio, caminos que deben andarse en solitario, vidas que vivirse sin compañía. Esa es mi historia, mi camino, mi vida. A veces los anhelos tienen que volverse sueños imposibles y dejar de soñar es la mejor medicina. El amor no es para todos. La felicidad de un beso se nos niega a los extraños y a los locos. El calor de un hogar no es una posibilidad en vidas tan descompuestas, tan libres.
  Me fui de ahí. Las flores las regale a una hermosa abuelita que esperaba a sus nietos y al llegar al carro me cambie los zapatos por mis tenis viejos y sucios. Me seque las lágrimas y me despeine un poco. Alze la vista hacia la carretera y tome rumbo hacia el sol. Al final solo eras un espejismo que con el tiempo, como las flores, se iba a marchitar. Un día llegaría en el que al despertar ya no te vería tan guapa. Habría una noche en la que mis manos ya no desearían tu cuerpo.
  Y solo quedaría el egoísta de mi. Y me odiarías.


jueves, 11 de junio de 2015

El último Julio

BY Ricardo Ayala No comments



El último Julio fue maravilloso. En medio de la lluvia y el calor del verano la vida se podía respirar. El mundo parecía mas bello y verla sonreir me elevaba el alma. Su mirada felina de ojos pequeños y amielados me quitaban el aliento cuando los veía acercándose hacia mi. Sabia que eso era el preámbulo a un sinfín de besos y caricias que se extenderían mas allá de nuestros cuerpos físicos. Oleadas de orgasmos y la tranquilidad que esto conlleva al finalizar una lucha por la conquista del amor; un amor que no era puro ni sincero pero al fin y al cabo ¿quién en este mundo lo es? ¿Quién puede esgrimir el amor perfecto? Nadie. Uno tiene que aprender a vivir con lo que hay y para ella y para mi, eso era lo que había. Y así estábamos bien.

Nos hacíamos el amor a toda hora. A ella le gustaba ser exhibicionista. Le exitaba que alguien mas nos viera. La adrenalina que le esto le provocaba le hacia que fuera mas lujuriosa y su cara de niña inocente simplemente me volvía loco. Me mordía los labios hasta que sangraban y yo en cambio mordia sus pezones con miedo a lastimarla pero ella me pedía que no parara. Sus uñas se clavaban en mi espalda cuando estaba dentro de ella y le gustaba que la nalgueara fuerte. Su voz aguda y baja emitía notas que ni los mismos ángeles podrían lograr. Sus gemidos pintaban una escenografía digna de la mejor puesta en Broadway y su  sonrisa al final era la cadena que me colgaba para no dejarla ir. Me tenía amarrado a ella. Estaba amarrado a ella. Y eso por Dios que me gustaba.

Una vez me dijo, cuando terminábamos de hacernos el amor, que quería un hámster. la mire con ojos de "¿Te volviste loca?" y se rio y yo me reí. Reímos en la cama y al día siguiente éramos tres en nuestra pequeña guarida. Amaba a los animales y a veces eso justifica el porque ella me amaba. En su extraña manera. Al principio yo solo quería su cuerpo. Al poco tiempo descubrí que ella me había elegido a mi. En su torcida y sexosa mente ella me tenia muy claro, solo que no me había descubierto. Hasta ese Julio. Hasta en esta vida.

Siempre me prometió que me haría de comer. Quería complacerme de otras maneras porque sabia que el sexo pronto se volvería rutina y no tenía en sus planes que yo me fuera. Su abuela le dijo alguna vez que para conservar a un hombre tenia que tenerlo bien cogido y bien comido. Pinche vieja sabia. Pero eso nunca ocurrió. Ella era casada. Vivía separada de su marido psicótico y enfermo. Cuando la conocí ella se había ido a vivir con su hermano y su cuñada y quería huir de su descarriado pasado. Me le atravesé en su camino como se atraviesa una estrella fugaz al mirar el cielo. Me reconoció enseguida y se aferro a mi. A mi que soy una estrella perdida. Un completo fracasado en el amor y que nunca lloro por nadie. El destino no pudo haber sido mas irónico y mas cruel.

Tampoco he llorado por ella. Su final estaba escrito y tenia que ser trágico así como lo había sido su vida. No se puede escapar de tus decisiones. Nadie sale impune de esta vida. Nos dimos tanto placer que la tristeza aun no me alcanza, pero ya la siento cerca. Por las noches que siento frio extraño su sexo cálido y perfectamente depilado. Ahí donde mi lengua se perdía y la hacia explotar en gritos de placer. Extraño su risa triste, delicada y poco frecuente. Aquella risa que me decía entre líneas que la cuidara, que la quisiera así como era ella porque no iba a durar mucho y no quería extinguirse.

Al final yo también la llegue a amar. En mi sucia y rebuscada forma. No tengo ninguna foto de ella y creo que es mejor así. Hay personas y hay momentos que no pueden salirse nunca de ti. Ella ya no esta pero vive aquí, en un rincón luminoso de mi obscuro corazón. Me dio vida cuando me encontró perdido en aquella ciudad extraña. Yo solo pude darle un hámster.

Creo que quedamos a mano.

martes, 19 de mayo de 2015

Born Again

BY Ricardo Ayala No comments


En la mitología de los super héroes tenemos a los de la clase triple A, lo mas populares y los que ahora rompen records de taquilla en las salas de cine de todo el mundo. Pero también están los "héroes" que no son "super", ni son taquilleros, ni tienen grandes presupuestos y super estrellas que les den vida pero que también tienen una historia que contarnos y en ciertas ocasiones estas historias son algo entrañable y que nos dejan buenas lecciones de vida.
La historia de Matt Murdock es una de esas. La tragedia llega desde muy temprano a su vida cuando su madre decide abandonarlo a él y a su padre, un boxeador de segundo pelo, que tiene que arreglárselas para darle educación y buen ejemplo a su hijo en un barrio donde la corrupción y el crimen son el pan de todos los días. A los nueve años Matt sufre un accidente que lo deja ciego y la vida de él y su padre se complica aún mas. Al poco tiempo su padre es asesinado y el niño ciego y huérfano se enfrenta a un mundo que parece tiene ganas de devorarlo vivo. Aún y con todo en su contra Matt logra hacerse abogado en una de las mejores escuelas, conoce gente que lo ayuda a desarrollar sus "habilidades" y encuentra al mejor amigo que uno podría desear. No es rico, no es poderoso, no se regenera ni vuela, ni tiene visión de rayos x, ni siquiera un escudo de vibranium. Y con todas las carencias del mundo, Matt por las noches se disfraza de un vigilante no para salvar al mundo de extraterrestres o de hordas de robots asesinos sino para que su barrio sea un lugar seguro, un lugar donde se pueda vivir y se tengan oportunidades sin el temor de ser asaltado o asesinado en las calles. En este camino se encuentra con su gran enemigo que, irónicamente, quiere lo mismo que Matt, pero en una forma muy diferente.
Esta historia esta muy bien contada hoy día en Netflix y la serie se llama "Daredevil". Con trece capítulos y una muy buena producción y elenco, la serie nos lleva por la vida y obra de Matt al inicio de su lucha contra el crimen y de su esfuerzo por mantener alejados a sus seres queridos de un mal que crece dia a dia alrededor suyo. Esta serie es producida por Marvel Studios después de haber recuperado los derechos que tuvo Fox durante mucho tiempo y se adapta dentro del universo cinematográfico que todos hemos visto en el cine.
La primera temporada fue todo un éxito y ya esta confirmada una segunda temporada que se estrenara el próximo año y algo que podría suceder y que seria fabuloso es ver un "cameo" de Daredevil en la película de Capitan America que también se estrena el año próximo y que enfrenta a varios héroes de marvel y que se desarrollara en Nueva York, y que por cierto, también veremos a alguien muy conocido que se disfraza de araña.
Pues si tienen la oportunidad contraten Netflix y denle un chance a "Daredevil", ya verán que no se arrepentirán y tampoco les puede costar ya que el primer mes de Netflix es gratis. Para mi el mejor capitulo fue el ocho pero todos están buenos!

lunes, 11 de mayo de 2015

Volar ligero

BY Ricardo Ayala No comments


Los recuerdos pesan. El pasado pesa. En especial los malos recuerdos y el mal pasado. Todos tenemos cosas que no superamos, que no olvidamos, que no queremos soltar. Y luego vienen y te dicen que "todo estará bien", "lo mejor esta por venir", "Echale ganitas", "eres buena gente", "Nada es imposible", "Mereces ser feliz", "ya pasará", "No era para ti"  y un montón de cosas mas que en verdad ni nos hacen sentir mejor y que casi nunca llegan a ser ciertas. Por ejemplo el "Echale ganas"...O sea, ¿Quién tiene ganas de "echarle ganas" cuando te desilusionan, te decepcionan, te lastiman o te mandan a la fregada? Nadie.
De igual forma nadie olvida. Que nos hagamos tarugos con las cosas que nos hicieron es otra cosa y el perdón pocas veces es con la intención de ser honesto. Quizás lo que nos pase o deje de pasar es consecuencia de nuestras elecciones de vida, de como tomamos decisiones y de como tratamos a los demás pero eso tampoco llega a ser tan verdadero en la realidad. La vida nunca es justa y le da a los que no merecen y le quita a los que nada tienen. Aparte nunca se tiene todo lo que se quiere y lo poco que llegamos a tener no lo valoramos. Despreciamos las cosas buenas y simples en un afán por perseguir nuestros sueños que en realidad no son nuestros sino de alguien mas o que nos "metieron" en la cabeza a base de prejuicios y falsas creencias, en base a la mercadotecnia y a la satisfacción inmediata. Actuamos y decidimos no en lo que nos gustaría sino en lo que los demás piensen de nosotros y disfrazamos a "nuestra libertad de elección" en un triste y pobre argumento que esconde todos nuestros traumas e inmadurez.
Ser humano es complejo. Ser feliz no es gratis. Triunfar es un pecado imperdonable. Hacer las cosas bien es casi imposible. Me pregunto si la gente que dice ser feliz en realidad lo es; o mas bien, por cuanto tiempo lo es...Yo soy feliz cuando hago algo que me gusta pero en un día normal también me deprimo y me enojo y me dan ganas de golpear a alguien o de gritarle sus verdades a alguien mas y también soy hipócrita con otra persona para lograr algo y también miento para salir de una situación incomoda y hago uno o mas comentarios misóginos o racistas o insulto a alguien queriendo hacerlo. Y si pudieran oir lo que pienso todos los que me conocen dejarían de creer al instante que soy buena gente. Al final resulta que en un día normal son muy pocas cosas que hago que me gusten y por ende soy feliz muy poco tiempo en un día. A veces no hago nada que me guste en un día. O en varios. Ahh! pero eso sí, cuando alguien me pregunta que como me va, automáticamente contesto con un "muy bien, gracias"...Y la mayoría somos así. Hasta ahora nadie me ha respondido con un "híjole, me siento del nabo, la verdad estoy triste porque el cruz azul no califico a la liguilla" o cosas así. Y nadie lo hacemos porque si decimos la verdad nos va a ir mal. Nos vamos a ver débiles, faltos de carácter, flojos, incompetentes, malos, mediocres, poco serios, tontos, impotentes, quisquillosos o revoltosos. Pero si decimos que nos va bien, lo único que los demás pensaran será un "que pinche envidia y a mi que me esta yendo de la verchs" y nos sonreirán.
Al final no se trata de quedar bien con nadie. Eso lo he aprendido a madrazos y muchas decepciones. "Si quieres fracasar en la vida intenta caerle bien a todos" es una frase que alguien dijo y creo bastante acertada. Con todo lo que he escrito bien se puede pensar que soy amargado y que recién me mandaron por un tubo y ciertamente asi fue. No me da pena decirlo. me daría pena dejar pasar al amor de mi vida. Me daría pena ser quien no soy solo para agradarle a alguien. Me daría muchísima pena anteponer  el "que dirán" de los demás antes de pensar en lo que a mi me gustaría.
Hoy quiero volar ligero. Dejar recuerdos, pasado, prejuicios y rencores atrás. Son un lastre muy pesado. Quiero ser sincero primero conmigo y después con quien lo merezca. Quiero amar a alguien que esta dispuesta a hacer exactamente lo mismo porque es lo que nos merecemos. Nadie se merece las migajas del amor aunque muchos con eso se conforman. Yo no. Si doy todo es porque lo quiero todo. En todos los aspectos. En lo bueno y en lo malo. Igual y me quedare solo pero eso no me preocupa. Seria peor estar con alguien que no quiere estar o esta solo por conveniencia.

Volar ligero. Volar alto. Volar lejos.

martes, 5 de mayo de 2015

La chispa adecuada

BY Ricardo Ayala No comments


Miro al cielo y los veo a todos. A todos sus fantasmas. Vagando por el mundo sin saber que fue lo que pasó. Y lo que les paso fui yo.

Al principio era algo divertido. Yo era aún un niño y no comprendía el alcance de las cosas. La primera vez que sucedió fue extraña pero la recuerdo tan clara como si hubiera sido ayer. Era la fiesta de cumpleaños de mi amigo Carlos, compañero de la primaria. Todos sus amigos y familiares estábamos celebrando y los niños jugábamos y corríamos por todos lados. Su hermana, Alma, que era un año mas grande que nosotros, nos encerró en un cuarto obscuro a Carlos y a mi. No sabíamos que dentro del closet estaba otro niño con una mascara de lobo listo para asustarnos. Mientras yo intentaba abrir la puerta Carlos le gritaba a su su hermana que nos dejara salir y de pronto que el niño con la mascara sale de su escondite por detrás de nosotros. El miedo y la sorpresa nos hicieron gritar y yo caí al suelo, comencé a temblar y los latidos de mi corazón asemejaban a tambores. El niño escondido se quito la mascara y comenzó a reír ofensivamente. Mi vista se enfoco a la mascara y sentí un flujo de sangre que recorría todo mi cuerpo y explotaba en mi cabeza. Me desmayé. Los papás de Carlos y otros papás corrieron a ver lo que pasaba y vieron dos cosas que no olvidarían nunca: un niño desmayado y otro niño viendo atónito como una de sus manos ardía junto con la mascara de lobo tiradas las dos en el suelo.

La gente le dice "Piroquinesis". Después de ese evento desafortunado, intenté recrearlo en algunas cosas como por ejemplo un pedazo de madera o una revista pero nunca lo logre. necesitaba estar en una situación angustiosa o de peligro para que se "activara". No era como el los comics o en las películas que con solo decir "llamas a mi" o "Shazam" me prendiera fuego y volara o mis ojos ardieran y pulverizara a quien yo quisiera. Eso hubiera estado genial y varios profesores y vecinos habrían desaparecido desde hace mucho tiempo. Mas que controlarlo, aprendí a detenerlo ya que los síntomas antes de que sucediera eran muy dolorosos y con ayuda de controlar la respiración y tratar de no exponerme a emociones fuertes, el problema parecía estar bajo control.
Pero hay situaciones que nunca esperas.
Alana era hermosa y de sonrisa suave. Decía que yo le gustaba por ser tan tranquilo y siempre ir a la segura. Respetuoso y un buen ser humano. Después de casi tres años de novios nos comprometimos y nos casamos. En la iglesia casi provoco una tragedia por el estres que sentía y estuve a punto de incendiar a todos los presentes. Al menos si me quede con las ganas de freír a mi suegra, la cual me odiaba y según ella, no era digno de su hija, quien merecía casarse con un príncipe suizo, rubio, de ojos azules, de dos metros de alto y con mas dinero que ego. Yo era morenito, flacucho, cuatro ojos y con un trabajo medio decente. Alana estaba loca pero al menos no sentía pena por lo que los demás dijeran. o pensaran; al menos en ese tiempo.

Pasaron los años y las cosas como en cualquier relación a veces son buenas y a veces son malas. Una noche Alana y yo discutimos sobre algo poco importante pero nos fuimos enojados a la cama. A la mañana siguiente me apresure para ir al trabajo y salí de casa antes de que ella despertara. Nunca salía a casa para ir a comer pero esta vez decidí ir y arreglar la diferencia de la noche anterior. En el camino compre un ramo de flores y algo de sushi que tanto le gusta a ella. Al llegar a casa, todo fue como en una clásica película de traición. El típico auto desconocido afuera de la casa. El típico hombre que entra y escucha ruidos extraños en la recámara de arriba. La típica escena de su mujer teniendo sexo con su antiguo ex novio que resulta ser rubio, fornido y medio calvo. Lo que no fue típico fue como al principio el ramo de flores que yo llevaba en las manos comenzó a vibrar y a brillar de una manera casi hermosa. El fuego se extendió lentamente hacia la cama y vi con un placer enfermo como los dos cuerpos se retorcían en mi infierno particular. El cuento habría acabado con final feliz si me hubiera detenido en ese momento. El fuego siguió expandiéndose hacia fuera de la casa y algo dentro de mi se dio cuenta que las cosas no iban bien. El dolor en mi cabeza se hacia mas fuerte a tal grado que me hizo doblarme y caer al suelo de rodillas. Las llamas me rodeaban y no veía mas que fuego en cualquier dirección. Sentí una punzada en la nuca que me atravesó la cabeza y grite con tanta fuerza que destroce mis cuerdas vocales. No podía respirar así que intenté salir y casi arrastrándome lo pude lograr. Todo era fuego. El cielo era fuego. Quería pararlo. Deseaba pararlo pero ya no era yo el que tenía el control. Eran mis fracasos, era mi dolor, era mi rencor contra todos lo que avivaba el fuego.

Todo arde. Creo que los mate a todos. Ahora tienen el infierno que bien se merecían.

lunes, 20 de abril de 2015

Solos

BY Ricardo Ayala No comments


Sin lugar a dudas, una de las preguntas que siempre han sido importantes en la historia de la humanidad es la de si estamos solos en el universo; esto es, si existen otros seres, otras razas u otras inteligencias en cualquier otra parte. En la antigüedad, los primeros grupos de humanos pensaban que las estrellas eran "fogatas" de otros humanos que vivían muy lejos y solo el brillo de estas era visible. Hemos avanzado mucho en los últimos cinco mil años y si somos justos, los últimos cien años han sido de un crecimiento exponencial tanto en la cantidad de humanos que habitamos el planeta así como en el progreso que hemos hecho. Hace cien años no existían aviones y hoy recién una nave espacial hecha por los humanos acaba de abandonar los limites del sistema solar, tenemos varios robots sobre la superficie de Marte y hemos aterrizado una sonda en un cometa en pleno vuelo. Decirlo es sumamente fácil pero realizar estas cosas suponen un alto grado de conocimiento, de técnica y de ingeniería aplicada. Ahora imaginen lo que pudiera hacer una inteligencia con, digamos, unos cien mil años mas avanzada que la nuestra. o quizás un millón de años.
Ciertamente vida en el universo hay a montones, incluso en nuestro sistema solar se presume que debe haber vida microbiana en las lunas de Júpiter y Saturno. Los componentes esenciales de la vida están por todos lados ya que se forman en las estrellas y viajan por todos lados. Pero vida inteligente y capaz de hacer ciencia y tecnología es otra cosa muy distinta. Hasta ahora y a pesar de todas las historias que hay, solo nos hemos encontrado con el mas frío y obscuro silencio.
Recién se acaba de dar a conocer un estudio en el cual se informa que, después de una búsqueda en mas de cien mil galaxias cercanas, no hay evidencias de civilizaciones super avanzadas. ¿Y qué es una civilización super avanzada? Pues según los científicos, una forma practica de catalogar a una civilización es por su consumo de energía y la fuente de donde la toman, por ejemplo, la humanidad en su conjunto, tenemos consumos de energía relatívamente bajos pero esta creciendo a un ritmo acelerado y esa energía la tomamos de nuestros recursos naturales disponibles en el planeta, tales como petróleo, carbón, gas, madera, agua. De esta forma, estamos en camino de llagar a ser una civilización tipo I, la cual aprovecha todos los recursos de su propio planeta. Una civilización tipo II será aquella que su planeta ya no será suficiente para darle la energía que necesita y entonces recurrirá a su fuente de energía mas cercana que será su propia estrella. Cuando el petróleo, el gas y el carbón se acaben aquí en la tierra (cosa que no tardara mucho si tomamos en cuenta la forma en como vamos) tendremos que construir cosas para captar la luz del sol de una forma mucho mas eficiente que lo que hay ahora. Poner celdas solares será cosa de niños. Para aprovechar correctamente la luz del sol se tendrán que construir "esferas de Dyson" que no es mas que una "jaula" o un "anillo" alrededor del sol y transferir la energía captada a la tierra. Se cree que aun nos falta algo de tiempo para llegar a esos niveles de tecnología pero quizás en unos dos o tres siglos podamos alcanzar ese nivel. Y una civilización tipo III requeriría toda la energía de su galaxia para sobrevivir y obvio que tendría que usar cosas que ni podemos imaginar para proveerse de tal cantidad de energía. Una civilización tipo I es casi imposible de detectar ya que seria "invisible" para encontrar a distancias tan grandes como las que nos separan (por esa razón creo que los cuentos de ovnis y marcianos visitándonos en un poco medio no creible) pero una civilización II y con mucha mas razón una III serian fácilmente localizables ya que su "huella" tecnológica no pasaría desapercibida. 
Imaginen una fogata. Como lo hacían nuestros ancestros. Si se prende una fogata y no hay nadie alrededor la luz de esta fogata será visible desde muy lejos y el calor que genera será proporcional a su tamaño. Ahora imaginen que a esa fogata se acercan cinco hombres (bueno, tres hombres y dos mujeres para no discriminar!) y se sientan alrededor de ella. La luz que le llega a un observador lejano será menor pero si este observador tuviera un instrumento para captar el calor notaría que este se incrementa ya que la presencia de las personas alrededor de la fogata eleva la temperatura. Pues usando una técnica mas o menos así, se revisaron cien mil galaxias para ver si había alguna "super civilización" pero no hubo resultados. ¿Esto es bueno o malo para nosotros? Pues depende. Es bueno porque al menos sabemos que no existen cosas como un "imperio galáctico" que pueda querer quedarse con las mujeres de la tierra, mmmm, ejem....digo, que quieran llevarse nuestro oro o nuestra agua. Siendo objetivos, "la estrella de la muerte" seria un juguete para una civilización tipo III.  Y retomando, también es malo, ya que hay dos cosas por las cuales no habría civilizaciones II o III; la primera es porque aun no hay quien haya llegado a esos niveles o la segunda porque se auto destruyeron en el proceso de llegar.
Ser los únicos en el universo es un privilegio que debería asustarnos. No ser los únicos también tendría que ponernos a pensar. Si estamos solos y somos los únicos seres consientes de su entorno, la responsabilidad que tenemos para con nosotros es abrumadora. En tantos cientos de miles de millones de galaxias y en tanto tiempo que aun espera, estamos tomando un camino muy peligroso y dejando a un lado la oportunidad de decirle al universo que no fue solo buena suerte. El consuelo es que tenemos la capacidad de corregir el camino. Somos seres muy grandes tanto para hacer bien como para hacer mal. Si hay alguien mas alla afuera, entonces quizás dejemos esta pesadumbre que nos invade y sea motivo de alcanzar nuestro potencial y ser una mejor especie tanto para nosotros como para todos los que habiten en este cosmos vasto y lleno de sorpresas.

lunes, 13 de abril de 2015

A ti

BY Ricardo Ayala No comments


Te quiero así, egoístamente, solo para mi,
mas que todo y mas que a nadie, te quiero así.
Para darte todo, para besarte toda, para hundirme en ti.
Sin frenos ni límites, sin espacios y sin excusas, sin miedos ni fantasmas.

Te quiero así, desesperadamente, solo para mi,
para siempre y desde siempre, contundentemente.
Te quiero mía, te quiero cerca y te quiero lejos
te quiero como se quiere en las poesías, en los cuentos, en la vida.

Te quiero así, imposiblemente, amor de fantasía, amor de mentira,
que duele si te tengo y mata por perderte, que muere por verte.
Te quiero así y que mas da si te importa, tu desprecio me hace fuerte,
tu insolencia es mi castigo, de lo que tanto había huido.

Te quiero así, profundamente, sin pedirte nada, sin saber de ti,
como se quiere a la madre, a la patria, al futuro
como se odia al pasado, a la libertad, a tu indiferencia.
como se ama a quien solo sabe darte tristeza.

Te quiero así, infinitamente, nunca para mi,
y te extraño como la flor a la primavera, como se extraña Abril en Septiembre,
no quiero esperar a otra, te quiero a ti, ¿porqué solo a ti?
maldita vida, maldita suerte...Te quiero solo a ti.

lunes, 5 de enero de 2015

La noche de Reyes

BY Ricardo Ayala 1 comment


No había otra noche igual de emocionante y esperada. Mis papás nos mandaban a dormir desde las ocho de la noche y ese día ni se nos ocurría portarnos mal o hacer alguna travesura o resongarle a mamá. Obvio que ella se aprovechaba un poco y nos hacía comernos las verduras o lavar los trastes y tomar un vaso enorme de chocolate con leche, que yo odiaba por sobre todas las cosas, pero ese día me aguantaba ese odio y hasta parecía que me gustaba. Los zapatos limpios desde un día antes y la carta ya repasada unas cien veces para que no hubiera sorpresas de último minuto. Mi hermana y yo solíamos comprar galletas de animalitos en la tienda de "doña Jovita" para dejarles a los reyes y alguna vez llegamos a comprar algo de alfalfa para los caballos y cacahuates para el elefante aunque parecía que no les gustaban mucho porque siempre los encontrábamos intactos a la mañana siguiente. Claro que eso no nos importaba mucho en realidad, ya que lo que nosotros esperábamos eran nuestros juguetes.
En aquel tiempo no eran cosas complicadas. Muñecos de acción, carritos de pedales, pelotas, algo de ropa y una vez hasta una mochila. El mejor año fue una bicicleta. Creo que nunca fue exactamente lo que yo pedía pero de la misma forma nunca quede decepcionado. La magia de la ilusión y de encontrar algo de la noche a la mañana era simplemente exitante. Todos los niños salíamos desde muy temprano a la calle para enseñarles a los demás lo que nos habían traído y haya sido lo que haya sido, todos estábamos contentos y jugábamos hasta que nos cansábamos o hasta que nuestras mamás nos llamaban para comer.
Yo tenía un conflicto muy grande ya que según lo que mi mamá me decía era que si me portaba bien y estudiaba, los reyes me iban a traer muchas cosas y por mas que me esmeraba en esas dos cosas pues siempre eran dos o tres cosas que me traían mientras que al hijo de los vecinos que era un burro y un escuincle muy cabroncito y pedante siempre le traían un montón de cosas y bien bonitas. Cuando pasaba la emoción a los tres o cuatro días siempre le preguntaba a mamá porque era eso y siempre me decía que quizás los reyes se habían equivocado y le dejaron mis juguetes al vecino y yo así de "pero que pendejos, ¿como se pueden equivocar si son magos?" Digo, una vez se puede pasar pero todos los años ya era como mucho.
al final uno crece y se da cuenta que los reyes magos en verdad son magos y de los buenos. A veces las cosas no están muy bien (en mi caso, las cosas nunca estuvieron bien) pero ellos hacen un super esfuerzo por cumplir con la ilusión de un niño y demostrarle que la magia existe. En no pocos casos, esa ha sido la diferencia entre una vida con valor y una vida tirada a la basura. De igual forma muchos niños no recibirán nada esta noche y muchos otros aparte pasarán hambre, frío o vivirán una situación de conflicto en hospitales, en refugios, en guerras. Y poco o nada podemos hacer al respecto. Aún queriendo nadie tiene el poder de que las cosas sean como tendrían que ser. Pero lo que si podemos hacer es mantener esa ilusión en nuestros propios niños y si, al igual que yo, no tenemos esa suerte, alimentar nuestra propia ilusión con la magia de la fe, con el poder de la imaginación.
Esta noche los reyes llegarán como siempre a mi casa porque tengo una ilusión en el corazón, esa ilusión tiene nombre que empieza con "E" y termina con "va" y aunque parezca muy lejana e infinitamente improbable, me mantiene vivo y me hace ser mejor cada día. Me anima a despertar por las mañanas con la esperanza de encontrar su sonrisa en esas calles frías y quizás si me he portado bien, esa sonrisa sea algún día solo para mi.