martes, 19 de mayo de 2015

Born Again

BY Ricardo Ayala No comments


En la mitología de los super héroes tenemos a los de la clase triple A, lo mas populares y los que ahora rompen records de taquilla en las salas de cine de todo el mundo. Pero también están los "héroes" que no son "super", ni son taquilleros, ni tienen grandes presupuestos y super estrellas que les den vida pero que también tienen una historia que contarnos y en ciertas ocasiones estas historias son algo entrañable y que nos dejan buenas lecciones de vida.
La historia de Matt Murdock es una de esas. La tragedia llega desde muy temprano a su vida cuando su madre decide abandonarlo a él y a su padre, un boxeador de segundo pelo, que tiene que arreglárselas para darle educación y buen ejemplo a su hijo en un barrio donde la corrupción y el crimen son el pan de todos los días. A los nueve años Matt sufre un accidente que lo deja ciego y la vida de él y su padre se complica aún mas. Al poco tiempo su padre es asesinado y el niño ciego y huérfano se enfrenta a un mundo que parece tiene ganas de devorarlo vivo. Aún y con todo en su contra Matt logra hacerse abogado en una de las mejores escuelas, conoce gente que lo ayuda a desarrollar sus "habilidades" y encuentra al mejor amigo que uno podría desear. No es rico, no es poderoso, no se regenera ni vuela, ni tiene visión de rayos x, ni siquiera un escudo de vibranium. Y con todas las carencias del mundo, Matt por las noches se disfraza de un vigilante no para salvar al mundo de extraterrestres o de hordas de robots asesinos sino para que su barrio sea un lugar seguro, un lugar donde se pueda vivir y se tengan oportunidades sin el temor de ser asaltado o asesinado en las calles. En este camino se encuentra con su gran enemigo que, irónicamente, quiere lo mismo que Matt, pero en una forma muy diferente.
Esta historia esta muy bien contada hoy día en Netflix y la serie se llama "Daredevil". Con trece capítulos y una muy buena producción y elenco, la serie nos lleva por la vida y obra de Matt al inicio de su lucha contra el crimen y de su esfuerzo por mantener alejados a sus seres queridos de un mal que crece dia a dia alrededor suyo. Esta serie es producida por Marvel Studios después de haber recuperado los derechos que tuvo Fox durante mucho tiempo y se adapta dentro del universo cinematográfico que todos hemos visto en el cine.
La primera temporada fue todo un éxito y ya esta confirmada una segunda temporada que se estrenara el próximo año y algo que podría suceder y que seria fabuloso es ver un "cameo" de Daredevil en la película de Capitan America que también se estrena el año próximo y que enfrenta a varios héroes de marvel y que se desarrollara en Nueva York, y que por cierto, también veremos a alguien muy conocido que se disfraza de araña.
Pues si tienen la oportunidad contraten Netflix y denle un chance a "Daredevil", ya verán que no se arrepentirán y tampoco les puede costar ya que el primer mes de Netflix es gratis. Para mi el mejor capitulo fue el ocho pero todos están buenos!

lunes, 11 de mayo de 2015

Volar ligero

BY Ricardo Ayala No comments


Los recuerdos pesan. El pasado pesa. En especial los malos recuerdos y el mal pasado. Todos tenemos cosas que no superamos, que no olvidamos, que no queremos soltar. Y luego vienen y te dicen que "todo estará bien", "lo mejor esta por venir", "Echale ganitas", "eres buena gente", "Nada es imposible", "Mereces ser feliz", "ya pasará", "No era para ti"  y un montón de cosas mas que en verdad ni nos hacen sentir mejor y que casi nunca llegan a ser ciertas. Por ejemplo el "Echale ganas"...O sea, ¿Quién tiene ganas de "echarle ganas" cuando te desilusionan, te decepcionan, te lastiman o te mandan a la fregada? Nadie.
De igual forma nadie olvida. Que nos hagamos tarugos con las cosas que nos hicieron es otra cosa y el perdón pocas veces es con la intención de ser honesto. Quizás lo que nos pase o deje de pasar es consecuencia de nuestras elecciones de vida, de como tomamos decisiones y de como tratamos a los demás pero eso tampoco llega a ser tan verdadero en la realidad. La vida nunca es justa y le da a los que no merecen y le quita a los que nada tienen. Aparte nunca se tiene todo lo que se quiere y lo poco que llegamos a tener no lo valoramos. Despreciamos las cosas buenas y simples en un afán por perseguir nuestros sueños que en realidad no son nuestros sino de alguien mas o que nos "metieron" en la cabeza a base de prejuicios y falsas creencias, en base a la mercadotecnia y a la satisfacción inmediata. Actuamos y decidimos no en lo que nos gustaría sino en lo que los demás piensen de nosotros y disfrazamos a "nuestra libertad de elección" en un triste y pobre argumento que esconde todos nuestros traumas e inmadurez.
Ser humano es complejo. Ser feliz no es gratis. Triunfar es un pecado imperdonable. Hacer las cosas bien es casi imposible. Me pregunto si la gente que dice ser feliz en realidad lo es; o mas bien, por cuanto tiempo lo es...Yo soy feliz cuando hago algo que me gusta pero en un día normal también me deprimo y me enojo y me dan ganas de golpear a alguien o de gritarle sus verdades a alguien mas y también soy hipócrita con otra persona para lograr algo y también miento para salir de una situación incomoda y hago uno o mas comentarios misóginos o racistas o insulto a alguien queriendo hacerlo. Y si pudieran oir lo que pienso todos los que me conocen dejarían de creer al instante que soy buena gente. Al final resulta que en un día normal son muy pocas cosas que hago que me gusten y por ende soy feliz muy poco tiempo en un día. A veces no hago nada que me guste en un día. O en varios. Ahh! pero eso sí, cuando alguien me pregunta que como me va, automáticamente contesto con un "muy bien, gracias"...Y la mayoría somos así. Hasta ahora nadie me ha respondido con un "híjole, me siento del nabo, la verdad estoy triste porque el cruz azul no califico a la liguilla" o cosas así. Y nadie lo hacemos porque si decimos la verdad nos va a ir mal. Nos vamos a ver débiles, faltos de carácter, flojos, incompetentes, malos, mediocres, poco serios, tontos, impotentes, quisquillosos o revoltosos. Pero si decimos que nos va bien, lo único que los demás pensaran será un "que pinche envidia y a mi que me esta yendo de la verchs" y nos sonreirán.
Al final no se trata de quedar bien con nadie. Eso lo he aprendido a madrazos y muchas decepciones. "Si quieres fracasar en la vida intenta caerle bien a todos" es una frase que alguien dijo y creo bastante acertada. Con todo lo que he escrito bien se puede pensar que soy amargado y que recién me mandaron por un tubo y ciertamente asi fue. No me da pena decirlo. me daría pena dejar pasar al amor de mi vida. Me daría pena ser quien no soy solo para agradarle a alguien. Me daría muchísima pena anteponer  el "que dirán" de los demás antes de pensar en lo que a mi me gustaría.
Hoy quiero volar ligero. Dejar recuerdos, pasado, prejuicios y rencores atrás. Son un lastre muy pesado. Quiero ser sincero primero conmigo y después con quien lo merezca. Quiero amar a alguien que esta dispuesta a hacer exactamente lo mismo porque es lo que nos merecemos. Nadie se merece las migajas del amor aunque muchos con eso se conforman. Yo no. Si doy todo es porque lo quiero todo. En todos los aspectos. En lo bueno y en lo malo. Igual y me quedare solo pero eso no me preocupa. Seria peor estar con alguien que no quiere estar o esta solo por conveniencia.

Volar ligero. Volar alto. Volar lejos.

martes, 5 de mayo de 2015

La chispa adecuada

BY Ricardo Ayala No comments


Miro al cielo y los veo a todos. A todos sus fantasmas. Vagando por el mundo sin saber que fue lo que pasó. Y lo que les paso fui yo.

Al principio era algo divertido. Yo era aún un niño y no comprendía el alcance de las cosas. La primera vez que sucedió fue extraña pero la recuerdo tan clara como si hubiera sido ayer. Era la fiesta de cumpleaños de mi amigo Carlos, compañero de la primaria. Todos sus amigos y familiares estábamos celebrando y los niños jugábamos y corríamos por todos lados. Su hermana, Alma, que era un año mas grande que nosotros, nos encerró en un cuarto obscuro a Carlos y a mi. No sabíamos que dentro del closet estaba otro niño con una mascara de lobo listo para asustarnos. Mientras yo intentaba abrir la puerta Carlos le gritaba a su su hermana que nos dejara salir y de pronto que el niño con la mascara sale de su escondite por detrás de nosotros. El miedo y la sorpresa nos hicieron gritar y yo caí al suelo, comencé a temblar y los latidos de mi corazón asemejaban a tambores. El niño escondido se quito la mascara y comenzó a reír ofensivamente. Mi vista se enfoco a la mascara y sentí un flujo de sangre que recorría todo mi cuerpo y explotaba en mi cabeza. Me desmayé. Los papás de Carlos y otros papás corrieron a ver lo que pasaba y vieron dos cosas que no olvidarían nunca: un niño desmayado y otro niño viendo atónito como una de sus manos ardía junto con la mascara de lobo tiradas las dos en el suelo.

La gente le dice "Piroquinesis". Después de ese evento desafortunado, intenté recrearlo en algunas cosas como por ejemplo un pedazo de madera o una revista pero nunca lo logre. necesitaba estar en una situación angustiosa o de peligro para que se "activara". No era como el los comics o en las películas que con solo decir "llamas a mi" o "Shazam" me prendiera fuego y volara o mis ojos ardieran y pulverizara a quien yo quisiera. Eso hubiera estado genial y varios profesores y vecinos habrían desaparecido desde hace mucho tiempo. Mas que controlarlo, aprendí a detenerlo ya que los síntomas antes de que sucediera eran muy dolorosos y con ayuda de controlar la respiración y tratar de no exponerme a emociones fuertes, el problema parecía estar bajo control.
Pero hay situaciones que nunca esperas.
Alana era hermosa y de sonrisa suave. Decía que yo le gustaba por ser tan tranquilo y siempre ir a la segura. Respetuoso y un buen ser humano. Después de casi tres años de novios nos comprometimos y nos casamos. En la iglesia casi provoco una tragedia por el estres que sentía y estuve a punto de incendiar a todos los presentes. Al menos si me quede con las ganas de freír a mi suegra, la cual me odiaba y según ella, no era digno de su hija, quien merecía casarse con un príncipe suizo, rubio, de ojos azules, de dos metros de alto y con mas dinero que ego. Yo era morenito, flacucho, cuatro ojos y con un trabajo medio decente. Alana estaba loca pero al menos no sentía pena por lo que los demás dijeran. o pensaran; al menos en ese tiempo.

Pasaron los años y las cosas como en cualquier relación a veces son buenas y a veces son malas. Una noche Alana y yo discutimos sobre algo poco importante pero nos fuimos enojados a la cama. A la mañana siguiente me apresure para ir al trabajo y salí de casa antes de que ella despertara. Nunca salía a casa para ir a comer pero esta vez decidí ir y arreglar la diferencia de la noche anterior. En el camino compre un ramo de flores y algo de sushi que tanto le gusta a ella. Al llegar a casa, todo fue como en una clásica película de traición. El típico auto desconocido afuera de la casa. El típico hombre que entra y escucha ruidos extraños en la recámara de arriba. La típica escena de su mujer teniendo sexo con su antiguo ex novio que resulta ser rubio, fornido y medio calvo. Lo que no fue típico fue como al principio el ramo de flores que yo llevaba en las manos comenzó a vibrar y a brillar de una manera casi hermosa. El fuego se extendió lentamente hacia la cama y vi con un placer enfermo como los dos cuerpos se retorcían en mi infierno particular. El cuento habría acabado con final feliz si me hubiera detenido en ese momento. El fuego siguió expandiéndose hacia fuera de la casa y algo dentro de mi se dio cuenta que las cosas no iban bien. El dolor en mi cabeza se hacia mas fuerte a tal grado que me hizo doblarme y caer al suelo de rodillas. Las llamas me rodeaban y no veía mas que fuego en cualquier dirección. Sentí una punzada en la nuca que me atravesó la cabeza y grite con tanta fuerza que destroce mis cuerdas vocales. No podía respirar así que intenté salir y casi arrastrándome lo pude lograr. Todo era fuego. El cielo era fuego. Quería pararlo. Deseaba pararlo pero ya no era yo el que tenía el control. Eran mis fracasos, era mi dolor, era mi rencor contra todos lo que avivaba el fuego.

Todo arde. Creo que los mate a todos. Ahora tienen el infierno que bien se merecían.